El fundador de Podemos que será profesor de Leonor rompe a hablar

La Princesa Leonor estrena curso en la Carlos III y, mira por dónde, uno de sus profesores tiene carnet de cofundador de Podemos. Jorge Lago acaba de romper el silencio sobre cómo va a ser ese encuentro académico que tiene a media España con el cuello estirado. Y lo ha hecho con elegancia, eso sí.

Lo cuenta Semana en su última edición, donde el politólogo aborda por primera vez el asunto. La heredera al trono compartirá aula con un perfil que, sobre el papel, no podía ser más opuesto al universo de La Zarzuela. Casualidades, las justas.

Lo que ha dicho Jorge Lago sobre tener a Leonor en clase

El cofundador de Podemos ha asegurado que tratará a Doña Leonor como a cualquier otra alumna del aula universitaria, sin distinciones ni focos añadidos. Una declaración medida, casi de manual, que llega después de semanas de especulación sobre cómo se gestionaría la presencia de la heredera en una facultad pública.

Lago, que en su día estuvo en el núcleo fundacional del partido morado junto a Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, hoy ejerce como profesor en la Universidad Carlos III de Madrid. La Princesa cursa allí su grado tras la etapa militar en Zaragoza, San Fernando y la Academia del Aire. Tela marinera el contraste.

El politólogo ha querido dejar claro que la universidad no es un plató ni un acto institucional. Su mensaje, traducido del lenguaje académico al cotilleo de andar por casa, viene a decir: aquí se viene a estudiar, no a montar revuelo. Aplausos para la sensatez.

Por qué este curso de Leonor importa más que ningún otro

La elección de la Carlos III no fue casual. La Casa del Rey buscó una facultad pública, con prestigio en Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas, donde la heredera pudiera formarse en el mismo entorno que cualquier estudiante de su generación. Lo que no se calculó del todo —o sí, vaya usted a saber— fue la fotografía simbólica de tener a un fundador de Podemos en el claustro.

Recordemos brevemente el contexto: Podemos irrumpió en 2014 con un discurso abiertamente republicano y muchas pullas a la Corona. Diez años largos después, uno de sus cofundadores corrige exámenes a la futura Reina de España. Servir cara, lo llaman algunos.

El silencio inicial de Lago había alimentado todo tipo de relatos. Su declaración pública, recogida por Semana, busca cerrar la puerta a esos relatos antes de que el curso entre en velocidad de crucero. Inteligente movimiento.

El precedente que nadie está mirando y conviene recordar

Esto no es la primera vez que un miembro de la Familia Real se cruza académicamente con perfiles ideológicamente distantes. Don Felipe, en su etapa universitaria en la Autónoma de Madrid y luego en Georgetown, también compartió aulas y seminarios con profesores de todos los colores. La diferencia es que entonces no existían ni Twitter, ni cuentas de salseo en directo, ni el pulso de una opinión pública que se entera de un programa de asignatura antes que el propio decanato.

Lo interesante del caso Lago-Leonor es que pone a prueba algo más grande que una anécdota: la idea de que la universidad pública española es un espacio neutral donde la biografía política de un docente no condiciona su desempeño. Si el curso transcurre con normalidad, ganan los dos: Lago refuerza su perfil de académico serio y Leonor demuestra que puede formarse en cualquier entorno sin que el ruido la frene. Si hay tropiezo, lo veremos en portada antes de Navidad. Mi apuesta, por si interesa, es que esto va a pasar más desapercibido de lo que parece. Los protagonistas tienen demasiado que perder cada uno por su lado como para alimentar la pelota.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Titulares para rato pero, de momento, sin crisis abierta. Pura simbología.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la Carlos III, que se llena de focos gratis. Pierde quien esperaba un choque ideológico de plató.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En cuanto haya primer examen o primera foto en pasillo, alguna revista lo lleva a portada. Casi seguro.