Hay regresos que van más allá de un simple concierto, y el de Camela en L’Hospitalet de Llobregat ha sido uno de ellos. Después de ocho meses de ausencia, cancelaciones acumuladas y una preocupación creciente entre sus seguidores, el dúo formado por Ángeles Muñoz y Dioni Martín volvió por fin a subirse a un escenario.
Un concierto que originalmente estaba previsto para el 13 de diciembre, pero que tuvo que aplazarse, como tantos otros antes, por culpa de la salud del cantante. Esta vez, sin embargo, la actuación llegó acompañada de algo igual de importante: una explicación que el público llevaba meses esperando.
Porque desde que en agosto de 2025 se cancelara de forma inesperada uno de los conciertos de su gira, el silencio sobre el estado real de Dioni Martín había sido casi total. Las cancelaciones se fueron sumando una tras otra y las especulaciones no tardaron en aparecer, sin que nadie del entorno del artista hubiera dado detalles concretos hasta ahora.
Fue el propio cantante quien, entre canción y canción, decidió sincerarse ante un público que le recibió con una ovación impresionante. Antes de arrancarse a hablar, quiso dejar claro que se encontraba bien, aunque señaló a un apósito que llevaba en la cara para tranquilizar a los asistentes: «Yo estoy bien. Aunque me veáis con esto, lo llevo por precaución y porque me siento más seguro». Un gesto pequeño pero cargado de significado para quienes llevan meses pendientes de su estado.
Después llegaron las palabras que lo explicaban todo. «El 1 de agosto tuve una rotura muscular de cuello, en el esternocleidomastoideo, que me producía irritación, inflamación y no podía cantar», reveló el artista. Una lesión en un músculo tan específico y tan directamente vinculado al aparato vocal que hacía imposible cualquier actuación.
El problema, además, fue que llegar a ese diagnóstico no resultó nada sencillo. Durante semanas, varios especialistas apuntaban a causas muy diferentes: «A lo primero no daban con lo que era. Muchos especialistas a los que fui me decían que si era de los jugos gástricos, reflujo… Yo decía: ‘pero si yo no he tenido ardores en mi vida'», contó entre risas, dejando ver que incluso en los momentos más difíciles no ha perdido el sentido del humor.
Lo que vino después fue un proceso largo de búsqueda hasta dar con los profesionales adecuados. «Como yo veía que no me curaba, estuve viendo a otros especialistas, los mejores de España», explicó Dioni. Y fue entonces cuando por fin llegó el diagnóstico correcto y el tratamiento que le ha permitido recuperarse. A lo largo de todo ese proceso, reconoció, hubo un motor que le mantuvo con fuerzas: la conciencia de que tenía pendientes todavía cuarenta conciertos y un público que seguía esperándole. «Me puse en manos de buenos especialistas, y sobre todo, con el cariño de mi gente, de mi familia y de todos vosotros, de todos los que estáis aquí conmigo, ya estoy de vuelta», afirmó visiblemente emocionado.
Dioni Martín no ocultó que el año pasado fue especialmente duro. «El año pasado, la verdad que fue, no una putada, fue un putadón», dijo con la espontaneidad que le caracteriza, provocando las risas y los aplausos del público. Y aunque la recuperación ha llegado, el artista fue claro sobre los tiempos que tiene por delante: «Lo único que me toca es cuidarme y ir con tranquilidad, porque aunque está curado tengo que ir despacito». Una advertencia que sus fans han recibido con toda la comprensión del mundo. Lo importante es que Camela ha vuelto, y Dioni Martín ha demostrado que cuando la música tira fuerte, ni una rotura muscular puede con ello.

