Madrid ha sido testigo de un romance que nadie esperaba, por lo que ha sorprendido mucho y se ha llevado todos los focos en los últimos días. Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón han sido fotografiados juntos por las calles de la capital en actitud más que cariñosa, confirmando así lo que ya se venía rumoreando por la capital.
La bomba la ha hecho estallar Luis Pliego, director de la revista Lecturas, en el programa ‘El tiempo justo‘, donde compartió una imagen en la que ambos actores se funden en un apasionado beso.

Pliego no dejó lugar a la duda al presentar el material ante los colaboradores del programa, que no ocultaron su sorpresa. «Es la pareja del año, no es solo este beso», aseguró el periodista, dejando claro que lo que han captado va mucho más allá de un encuentro puntual o casual. Y los detalles que aportó dibujaban una historia con todos los ingredientes de un romance en toda regla: «van por la calle agarrados, se besan debajo de las farolas, él la acompaña a casa».
La historia se desarrolló a lo largo de dos días que resultaron especialmente reveladores. Según relató el director de Lecturas, la primera jornada fue pura complicidad romántica entre ambos actores: paseo, cena y mucha cercanía. La segunda jornada no dejó menos rastro: «Un día es una cita romántica, pasean, cenan… y al siguiente vemos a Aitana por la mañana con un ramo de flores». El relato se completaba con otro detalle muy significativo: «por la tarde-noche vemos a Maxi llegando a casa de Aitana con una botella de vino». Gestos pequeños que, juntos, dibujan una historia grande.
Lo que hace aún más especial este romance es que entre Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón ya existía una conexión previa que va más allá de la simpatía. En 2014, ambos protagonizaron una historia de amor sobre la pantalla marcada por una diferencia de edad de 22 años. Aquella ficción generó ya entonces una evidente complicidad que no pasó desapercibida. «Reviven una historia que ya vivieron», subrayó Pliego al presentar las imágenes, añadiendo que la química que se percibe ahora es la misma que derrocharon hace más de una década bajo los focos.
El propio actor ya había dejado entrever su admiración por Aitana en una entrevista reciente con Cosmopolitan, donde hablaba de ella sin esconder el afecto que le tiene: «Mi querida Aitana Sánchez-Gijón, que es una crack y es de las personas con las que más agradezco haber trabajado y haber compartido escena. Las imágenes hablan por sí solas porque nos sentimos tremendamente cómodos los dos». Unas palabras que, a la luz de lo que se ha descubierto ahora, cobran una dimensión completamente nueva.

En cuanto a su historial sentimental, Maxi Iglesias siempre ha sido un hombre discreto. Después de su relación con Saray Muñoz, con quien estuvo entre 2011 y 2014, y de su romance con Stephanie Cayo, que se prolongó con altibajos hasta 2023, el actor parecía haber apostado por mantener su vida privada bien blindada. De hecho, hace tan solo unos meses se expresaba con su habitual mezcla de humor y honestidad sobre su situación: «Estoy muy contento, está el mercado muy malito». Pues bien, parece que el mercado ha mejorado considerablemente.
Aitana Sánchez-Gijón, por su parte, lleva años siendo una de las actrices más respetadas del panorama nacional, con una carrera que abarca tanto el cine como la televisión y el teatro. Un perfil artístico de primer nivel que encaja a la perfección con el de un Maxi Iglesias que, lejos ya de sus inicios como adolescente rebelde en Física o Química, ha construido una trayectoria sólida y versátil. Dos actores, una historia que empezó en la ficción y que ahora, por fin, parece haberse hecho real.







