Hay visitas en La Revuelta que dan para mucho más que una simple promoción. La de Belén Esteban fue una de ellas; llegó al Teatro Príncipe Gran Vía de Madrid junto a Eva Arguiñano para hablar de su participación en Top Chef: Dulces y Famosos, el talent de repostería de RTVE, donde una ejerce de concursante y la otra de jurado. Sin embargo, en cuanto la de Paracuellos se sentó frente a David Broncano, quedó claro que la noche iba a dar mucho más de sí que merengues y bizcochos.
La veterana comunicadora lleva meses fuera del foco mediático por decisión propia. Después de un corto paso por La Familia de la Tele, que ella misma definió sin pelos en la lengua: «36 días, duró, un mal sueño». Tomó entonces la decisión de tomarse un respiro. Un año sabático que, según explicó al presentador, tiene motivos muy personales: «He decidido coger un año sabático, porque tengo una madre de 82 años, y ahora me ha dado por viajar con mi marido». Una pausa que ha aprovechado para poner en orden las prioridades que, en el ritmo frenético de la televisión, a veces se quedan en segundo plano.
Año sabático, pero con un ojo puesto en septiembre
Aunque el descanso sigue vigente, Belén Esteban dejó caer entre risas algo que Broncano no esperaba. Con la naturalidad que la caracteriza, le lanzó una propuesta directa al presentador sin que este pudiera siquiera reaccionar: «Después de mi año sabático, en septiembre u octubre estoy dispuesta a que me hagas un buen contrato. No es por hacer la pelota«. Y por si quedaba alguna duda de sus intenciones, lo remató con un: «¡Ponme ya en nómina!«, arrancando las carcajadas del público del teatro. Era la octava vez que visitaba el espacio de La 1, y desde luego no se fue de vacío.
La defensa a los autónomos que se ganó el aplauso del plató
Pero si hay un momento que resonó con fuerza más allá de la televisión, fue cuando Belén Esteban decidió subirse a la palestra como portavoz involuntaria de miles de trabajadores autónomos en España. Todo arrancó a raíz de una broma con un sobre del Ministerio que alguien del equipo de producción le puso en las manos. «Del Ministerio, uy, mal, a ver si va a ser una carta de Hacienda», bromeó.
Pero a continuación, el tono cambió. Dejando claro que no quería meterse en política, sí quiso poner encima de la mesa una realidad muy concreta: «Mirad, yo no vengo a hablar de política, pero fuera del cachondeo, los autónomos, perdóname, pero yo he dejado un año de trabajar y no tengo paro. ¡Si todos los meses me cobráis un pastizal! A los autónomos hay que apoyarlos».
Las palabras de la televisiva no cayeron en saco roto. El público aplaudió y Eva Arguiñano, que también ejerce como autónoma, se sumó al debate con un escueto pero significativo: «Yo soy asalariada y autónoma». La reivindicación de Belén Esteban generó tal repercusión que La Revuelta publicó el vídeo en sus redes sociales acompañado del mensaje: «Que envíen a Belén Esteban para negociar la situación de los autónomos».
Sin deudas y con las cuentas claras
En un momento en que el nombre de Hacienda salió a relucir, Belén Esteban quiso zanjar cualquier especulación sobre su situación fiscal con contundencia: «Lo pagué todo cuando estaba Montoro. No debo nada, estoy muy contenta». Una aclaración que, aunque llegó en clave de humor, dejó muy claro que la televisiva tiene sus cuentas en orden.
Al margen del ruido mediático que suele rodear a cualquier aparición de Belén Esteban en pantalla, lo que quedó sobre la mesa esa noche fue una reflexión genuina sobre algo que afecta a millones de personas: las condiciones laborales de quienes trabajan por cuenta propia. Una queja tan reconocible que, aunque salió en boca de una celebrity, seguro que muchos la sintieron como propia.

