Alba Carrillo vuelve a acaparar titulares. La modelo y colaboradora televisiva ha reaparecido ante las cámaras después de recibir la demanda que Feliciano López ha interpuesto contra ella por una presunta vulneración de sus derechos al honor y a la intimidad. Aunque ha preferido no entrar en detalles sobre el procedimiento judicial, la madrileña no ha perdido su habitual espontaneidad y ha aprovechado su encuentro con los medios para hablar de su situación sentimental. Y, una vez más, Gabriel Rufián ha aparecido en la conversación.
2La noticia sobre Rufián
En los últimos tiempos, la colaboradora ha sorprendido al hablar abiertamente de Gabriel Rufián. El portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso se ha convertido en uno de los nombres que Alba menciona cuando habla de sus gustos personales. Sus comentarios sobre el atractivo físico y político del diputado ya habían despertado curiosidad y, en esta nueva aparición, ha vuelto a demostrar que no tiene ningún problema en bromear sobre el asunto.
«Estoy aquí alegre y divorciada porque no me ha venido un Rufián», ha comentado entre risas. Una frase con la que ha vuelto a dejar claro que el político catalán encaja, al menos sobre el papel, en algunas de las características que busca en un hombre.
La modelo también ha explicado qué es lo que le atrae de determinados perfiles masculinos. Alba ha reivindicado su gusto por los hombres progresistas, divertidos y capaces de reconocer sus errores, dejando claro que el sentido del humor y la personalidad tienen un peso importante en sus preferencias.
Incluso se ha permitido jugar con el nombre del político, al que ha llamado cariñosamente «Rufi». «Yo puedo llamarle Rufi aunque no le conozca, él puede llamarme Albi aunque no me haya visto en la vida. Yo me dejo diminutear», ha bromeado. Una ocurrencia que refleja la naturalidad con la que aborda este supuesto interés, aunque no implica que exista una relación entre ambos.
Su vida sentimental, por tanto, sigue despertando interés, pero Alba parece estar disfrutando de esta etapa sin necesidad de dar demasiadas explicaciones. La colaboradora no ha confirmado ningún romance y sus comentarios sobre Rufián se mantienen en el terreno de las bromas y los elogios públicos.
Más allá de las cuestiones sentimentales y del enfrentamiento con Feliciano, Alba Carrillo tiene claro dónde quiere concentrar buena parte de sus energías: en su hijo Lucas, de 15 años, fruto de su relación con Fonsi Nieto. La modelo ha reconocido que quiere aprovechar al máximo esta etapa, consciente de que la adolescencia supone un periodo de cambios y de mayor independencia para los hijos.
Precisamente, cuando habla de Fonsi, su discurso adquiere un tono muy diferente al que utiliza cuando se refiere a Feliciano López. Alba ha dedicado palabras especialmente cariñosas al padre de su hijo y ha destacado la buena relación que mantienen en lo relativo a la crianza.
«Estoy súper orgullosa del padre de mi hijo», ha afirmado. La colaboradora ha querido poner en valor el papel de Nieto como padre y el esfuerzo que ambos realizan para que Lucas crezca en un entorno familiar adecuado. Incluso ha llegado a asegurar que seguiría queriéndolo aunque no tuvieran un hijo en común.
Unas declaraciones que contrastan con la situación que mantiene con su segundo marido, con quien continúa enfrentada una década después de su separación. Dos relaciones muy diferentes que Alba ha abordado públicamente en numerosas ocasiones y que siguen formando parte del interés mediático que despierta su vida personal.
La espontaneidad de Alba Carrillo ha vuelto a quedar patente cuando le han preguntado por la campaña publicitaria de Belén Esteban, que juega con su historia sentimental con Jesulín de Ubrique. La modelo ha encontrado en esa iniciativa una oportunidad para lanzar una nueva ocurrencia relacionada, precisamente, con sus propios problemas sentimentales.
Lejos de mostrarse molesta, ha sugerido que las marcas podrían aprovechar también su historia con Feliciano López para crear una campaña publicitaria. «Lo que podían hacer en vez de mandar demandas es decir: súbete a mi Carrillo, y hacer uno de Carrefour o algo», ha comentado entre risas.
Una respuesta con la que ha vuelto a recurrir al humor para referirse a un conflicto que ahora tendrá que resolverse en los tribunales. Alba Carrillo prefiere, por el momento, no alimentar públicamente la batalla judicial, aunque tampoco renuncia a sus habituales comentarios irónicos.
Mientras espera que avance el procedimiento, la colaboradora continúa centrada en sus proyectos profesionales y en su hijo. Y, en el terreno sentimental, mantiene abierta la puerta a encontrar a alguien que reúna las cualidades que busca. Gabriel Rufián, al menos por sus comentarios, sigue ocupando un lugar destacado en sus bromas sobre el amor.







