Que dos personas se lleven más de quince años sigue siendo uno de los prejuicios más resistentes y, a la vez, uno de los asuntos que más atención genera cuando una de ellas es famosa. La diferencia se convierte en etiqueta antes que en biografía: interés, crisis anunciada, oportunismo. Esta lista se fija en siete parejas con distancias de entre 17 y casi 40 años, todas con fechas de nacimiento y comienzos de relación documentados públicamente, y no en rumores de portada.
El criterio no es la duración ni la ejemplaridad: conviven matrimonios que siguen en pie después de dos décadas con rupturas que terminaron en los tribunales, como el divorcio de Rupert Murdoch y Wendi Deng o la guerra legal entre Johnny Depp y Amber Heard. Tampoco se ordenan de mayor a menor diferencia. Lo que las une es que todas han tenido que responder en público por el número que las separa, y que en ningún caso ese número explica gran cosa de lo que vino después.
6Rupert Murdoch y Wendi Deng: casi 40 años y un divorcio que terminó en los tribunales
Se conocieron a finales de los noventa en Hong Kong, en la órbita de Star TV, la cadena asiática con la que Murdoch intentaba desembarcar en el mercado chino, y en junio de 1999 se casaron a bordo del yate Morning Glory, en el puerto de Nueva York. Él tenía 68 años; ella, 30. La brecha —38 años, según coincidieron en señalar todos los medios— era tan grande que la boda se leyó menos como una historia de amor que como un cálculo de intereses. El matrimonio aguantó 14 años, dos hijas en común (Grace y Chloe) y una escena para la hemeroteca: en 2011, durante el interrogatorio parlamentario por el caso de las escuchas, Deng saltó a golpear al hombre que le estaba tirando un pastel a su marido y la prensa británica la bautizó como «la esposa tigre».
El divorcio llegó a los tribunales, aunque no con la virulencia que el guion prometía. Murdoch presentó la demanda el 13 de junio de 2013 ante el Tribunal Supremo del Estado de Nueva York alegando una ruptura irreparable, apenas unos días antes de partir News Corp en dos compañías. El acuerdo se cerró el 20 de noviembre en una comparecencia de apenas unos minutos ante la jueza Ellen Gesmer: los términos quedaron confidenciales, Deng se quedó el ático de tres plantas de la Quinta Avenida —comprado en 2004 por 44 millones de dólares— y la casa de Pekín, y no rascó ni una acción con derecho a voto. Sus hijas sí: 8,7 millones de títulos sin voto en un fideicomiso aparte. Doce años después, el pulso volvió a los juzgados, esta vez en Nevada y por el control del fideicomiso familiar, y Deng se alineó con su exmarido: Grace y Chloe quedaron como beneficiarias del nuevo trust junto a Lachlan, mientras los tres hermanos mayores salían con unos 1.100 millones de dólares cada uno.







