Un presentador estrella es el activo más caro y más frágil de una cadena: sostiene la parrilla, justifica la publicidad y, cuando el escándalo pesa más que su rendimiento, desaparece sin despedida ni agradecimiento. La televisión ha convertido esa contradicción en rutina. En los últimos años, rostros que dominaban su franja han salido de un día para otro, a veces con un comunicado de tres líneas, a veces con una llamada, mientras el programa seguía en antena con otro nombre o se cancelaba sin más.
El criterio de esta lista es la interrupción abrupta y comprobable: contratos en vigor, audiencias en máximos y una salida anunciada sin transición. Quedan fuera los finales de ciclo pactados y las no renovaciones avisadas con meses de antelación. Los casos reunidos van del 24 de abril de 2023, cuando Fox News prescindió de Tucker Carlson siendo el presentador más visto de la televisión por cable estadounidense, al veto de Mediaset a Antonio David Flores tras el documental de Rocío Carrasco, y incluyen la caída de Piers Morgan en ITV, el despido de Chris Cuomo en CNN y el fichaje fallido de Megyn Kelly en NBC.
5Chris Cuomo: el presentador nocturno de CNN despedido por asesorar a su hermano durante el escándalo
Chris Cuomo fue durante años una de las caras más reconocibles del prime time de CNN. Su *Cuomo Prime Time*, estrenado en 2017 en la franja de las 21.00 de la costa este, se convirtió en el programa más visto de la cadena, con una media en torno a 1,3 millones de espectadores y picos de 2,4 millones durante los peores meses de la pandemia. Buena parte de ese éxito tenía un invitado muy concreto: su hermano mayor, Andrew Cuomo, entonces gobernador de Nueva York. Las conexiones televisadas entre ambos —grabadas mientras el presentador estaba aislado en el sótano de su casa tras dar positivo por coronavirus— fueron uno de los fenómenos televisivos de 2020 y se emitieron pese a la norma interna que vetaba ese tipo de entrevistas familiares. Nadie en la cadena vio entonces un problema en mezclar apellidos mientras las cifras subían.
El choque llegó en cascada. En mayo de 2021, después de que se conociera su participación en reuniones de estrategia con el equipo de su hermano, pidió perdón en antena y prometió que no volvería a ocurrir; CNN calificó la conducta de «inapropiada» y no le apartó. El 29 de noviembre, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, publicó transcripciones y mensajes que revelaban una implicación mucho mayor: utilizaba sus contactos periodísticos para rastrear denuncias contra el gobernador y llegó a escribir a su jefa de gabinete que tenían que confiar en él porque estaban cometiendo errores que no podían permitirse. Al día siguiente la cadena le suspendió sin plazo y el 4 de diciembre lo despidió con efecto inmediato. Reapareció en 2022 en NewsNation, con audiencias cerca de un 90% inferiores a las de su etapa anterior, y sigue pleiteando en un arbitraje de 125 millones de dólares contra CNN.







