Alejandra Rubio atraviesa una nueva etapa personal marcada por la llegada de su segunda hija, Tessa, pero también por los cambios que ha decidido introducir en su vida profesional y en su imagen. La hija de Terelu Campos se había alejado de la televisión después de anunciar su embarazo y, ahora, ha hablado abiertamente sobre la posibilidad de regresar a la pequeña pantalla.
2La confesión de Alejandra Rubio
La confesión llega poco después del nacimiento de Tessa, su segunda hija junto a Carlo Costanzia. La llegada de la pequeña ha supuesto un nuevo capítulo para la pareja, que ya tiene un hijo en común. Con dos niños pequeños, Alejandra parece tener ahora otras prioridades y así lo dejó claro cuando se le preguntó por algunos de los formatos más conocidos de la televisión.
En concreto, la joven descarta participar en un reality show como ‘GH VIP’ o ‘Supervivientes’. Aunque reconoce que son programas que le gustan, asegura que no se plantea enfrentarse a una experiencia de ese tipo en este momento de su vida.
«Tengo dos hijos, no les abandono», afirmó con contundencia. De esta manera, Alejandra Rubio establece una diferencia entre regresar a un programa de televisión para desarrollar una labor profesional y encerrarse durante semanas en un concurso de telerrealidad. La maternidad pesa ahora especialmente a la hora de valorar qué proyectos puede aceptar.
La hija de Terelu Campos también aprovechó este encuentro para pronunciarse sobre otra cuestión que le afecta directamente: el debate alrededor de los llamados «nepobabies». Alejandra ha hablado en numerosas ocasiones de cómo su apellido familiar ha condicionado su trayectoria pública y, en esta ocasión, reconoció que el término no le resulta especialmente agradable.
«No es muy agradable, no es positivo, pero no me molesta», señaló al ser preguntada por esta cuestión. La joven aseguró que conoce perfectamente el origen de esa etiqueta y que es consciente de que su entrada en televisión estuvo vinculada, en buena medida, a una familia con una larga trayectoria en los medios de comunicación.
«Estoy en la televisión porque mi familia se ha dedicado a eso toda la vida», reconoció. Una afirmación en la que Alejandra no reniega de sus orígenes, pero que acompaña con una reivindicación personal: tener la oportunidad de construir su propio recorrido profesional al margen de las comparaciones con las generaciones anteriores de su familia.
«Tengo 26 años, me queda toda la vida por delante. Que me dejen hacer cosas que me llenen», añadió entre risas. Sus palabras reflejan la intención de seguir explorando diferentes caminos profesionales y no limitar su futuro exclusivamente a la televisión.
Su presente, además, está marcado por importantes cambios personales. El nacimiento de Tessa ha llegado después de unos meses especialmente intensos para Alejandra y Carlo Costanzia, que vuelven a convertirse en padres poco tiempo después de dar la bienvenida a su primer hijo. La familia ha ampliado así su núcleo y afronta una etapa en la que las prioridades de la pareja han cambiado.
En paralelo, Alejandra también ha querido introducir una transformación en su aspecto. Después de años luciendo una larga melena, ha apostado por un corte bob con el que ha comenzado el mes de septiembre. Un cambio de imagen que ella misma ha relacionado con la necesidad de cerrar una etapa y recuperar parte de su identidad.
«Necesitaba volver a mi ser. Han sido muchas cosas en dos años y necesitaba volver a lo que era», explicó. La frase resume, en cierta manera, el momento que atraviesa la joven, que en apenas dos años ha vivido cambios importantes tanto en el terreno personal como en el profesional.







