Anabel Pantoja está a punto de cerrar una etapa que ha marcado los últimos ocho años de su vida. La influencer habría dejado atrás Gran Canaria para comenzar una nueva vida en Sevilla junto a su pareja, David Rodríguez, y su hija Alma, en un movimiento que supone un importante cambio para la familia.
2Anabel Pantoja ya ha hecho las maletas
La nueva situación también supondría una reorganización para David. El fisioterapeuta continuaría trabajando en Córdoba, por lo que tendría que desplazarse entre ambas ciudades. La pareja afrontaría así una nueva fórmula para conciliar la vida familiar y las obligaciones profesionales, pero con una distancia mucho menor que la que tenían cuando Anabel residía en Gran Canaria.
La mudanza, además, no habría servido para solucionar todos los asuntos familiares. Uno de los aspectos que más llama la atención es la relación entre David Rodríguez y Merchi Bernal, que continuaría siendo prácticamente inexistente. Según los testimonios recogidos sobre el viaje de la familia a Sevilla, ambos no se habrían dirigido la palabra durante el trayecto.
Por tanto, el regreso de Anabel a Sevilla no implica necesariamente un acercamiento entre su pareja y su madre. La influencer habría tomado la decisión pensando principalmente en su propia situación familiar, en su hija y en la necesidad de estar más cerca de David, además de facilitar sus compromisos profesionales.
Después de ocho años en Gran Canaria, Anabel Pantoja estaría así preparada para abrir un nuevo capítulo de su vida en Sevilla. La isla seguirá ocupando un lugar especial en su historia y en sus recuerdos junto a Alma, pero las circunstancias familiares y laborales habrían hecho que la influencer apueste ahora por regresar a sus raíces.
Con David más cerca, su madre a pocos minutos y Madrid mejor conectada para sus compromisos profesionales, Sevilla se convierte en el escenario elegido para esta nueva etapa. Una decisión que cambia por completo la rutina de la familia y que podría marcar un antes y un después en la vida de Anabel, David y la pequeña Alma.







