Elena Tablada se declara madre soltera y desata la polémica con David Bisbal y Javier Ungría

La polémica no es nueva, pero cada vez que Tablada reivindica su papel de madre soltera, las redes arden. Esta vez ha sido en un podcast y con dos famosos ex que, por ahora, prefieren el silencio.

Elena Tablada lo ha vuelto a hacer. La diseñadora que parece no aprender de las tormentas pasadas reaparece en un podcast y, en cuestión de instantes, las redes se convierten en un campo de batalla. La razón: volver a definirse como madre soltera cuando los padres de sus hijas son David Bisbal y Javier Ungría, dos figuras públicas que llevan años demostrando —con hechos y con sentencias— que la custodia no es unipersonal.

Lo decimos con todo el cariño, pero Tablada lleva años jugando con una etiqueta que, a ojos de sus ex y de medio internet, es un resbalón mayúsculo. En esta ocasión la frase exacta que ha desatado la enésima tormenta la soltó al aire en un espacio sobre empoderamiento femenino, asegurando que se ha sentido «sola ante el peligro» durante la crianza de sus hijas y que, para ella, la experiencia ha sido la de una madre soltera en toda regla.

Madre soltera con custodia compartida: el desmentido judicial que nadie quiere oír

Recordemos los datos básicos que cualquier aficionado a la prensa rosa recita de carrerilla: Elena Tablada y David Bisbal son padres de una hija adolescente, mientras que con Javier Ungría comparte a la pequeña de la casa. En ambos casos los acuerdos legales establecen una custodia compartida, pensiones al día y un régimen de visitas que se cumple sin grandes estridencias. Que ella sienta la carga más pesada, que haya pasado noches en vela o que emocionalmente se vea sola es un terreno absolutamente privado. Pero de ahí a autoproclamarse madre soltera ante un micrófono, con el archivo judicial diciendo lo contrario, hay un trecho kilométrico.

Los comentarios en X no se han hecho esperar, y la mayoría de los mensajes se ha centrado en el mismo punto: «Tienes dos padres que pagan manutención y comparten custodia, Elena. Que estés soltera no te convierte en madre soltera». La sentencia popular es casi unánime, y los argumentos jurídicos saltan al rescate del discurso cada vez que la diseñadora reivindica este papel.

No es la primera vez que Tablada recibe un chaparrón por este motivo. Ya en 2022, tras unas declaraciones similares, David Bisbal tuvo que salir al paso con un comunicado que, sin nombrarla, recordaba con elegancia que él siempre ha estado presente en la vida de su hija. Lo de ahora, en pleno 2026, suena a déjà vu con altavoces.

Una cosa es sentirse sola en la crianza y otra muy distinta reescribir la realidad de los juzgados delante de un micrófono.

El silencio de los ex y el runrún que no cesa

Ni David Bisbal ni Javier Ungría han querido entrar al trapo esta vez. Fuentes cercanas al cantante aseguran que «ya está cansado de tener que recordar lo obvio», mientras que el entorno del empresario prefiere la vía diplomática: «Javier no va a contestar; bastante tiene con lo suyo». Un silencio que, a estas alturas, es más elocuente que mil tuits.

Mientras, los tertulianos ya han hecho su agosto con el caso, y las cuentas de cotilleo especializadas han rescatado con fruición los pasajes en los que Tablada dejaba entrever que la logística de las niñas dependía casi en exclusiva de ella. El problema no es el sentimiento, es la narrativa que convierte a dos padres implicados en fantasmas.

La ‘madre soltera’ como construcción mediática: ¿ayuda o se vuelve en contra?

Hay quien defiende a Tablada desde la empatía más visceral: una mujer que ha gestionado sola los colegios, las extraescolares y las rabietas nocturnas puede sentirse madre soltera aunque el BOE diga otra cosa. El debate, sin embargo, tiene trampa. Cuando una figura pública utiliza una etiqueta con tanto peso social, minimiza la realidad de miles de mujeres que no cuentan con red económica, ni custodia compartida, ni posibilidad de pagar un abogado.

La polémica no desaparecerá en 24 horas. Conociendo a la protagonista, lo que hoy es un podcast acabará siendo una exclusiva en ¡Hola! con fotos en familia feliz, otro podcast más y, quizá, un comunicado olímpico de Bisbal. Tablada domina el arte de mantenerse en el candelero aunque sea a costa de reabrir heridas que parecían cicatrizadas.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 7/10. Sangre no llega al río, pero el runrún judicial va a tener cuerda para semanas.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Ganan los tertulianos del corazón, que tienen tema para el mes de julio completo. Pierde la coherencia del propio discurso si se apoya en una etiqueta que los hechos desmontan.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Casi con total seguridad, en un par de semanas tendremos a Elena contando su versión en una revista. Y Bisbal, como siempre, responderá con silencio y con los papeles del juzgado al fondo.