La polémica vuelve a rodear la figura de Rocío Jurado y su entorno familiar con el rodaje del biopic que recreará la vida de la artista en cuatro capítulos. El proyecto, que se está grabando en distintos puntos de Cádiz y especialmente en Chipiona, pretende reconstruir algunos de los momentos más icónicos de la carrera y vida personal de la cantante, fallecida hace ya veinte años. Sin embargo, una de las decisiones creativas de la ficción ha generado un fuerte debate: la supuesta ausencia de José Ortega Cano, viudo de la cantante, en la narrativa de la serie.
Gloria Camila ha reaccionado a la noticia

Según ha avanzado la periodista Leticia Requejo en El tiempo justo, una de las escenas más emotivas ya se ha rodado en Chipiona, aquella en la que Rocío Jurado aparece arrodillada ante la Virgen de Regla tras su tratamiento médico en 2005. Pero lo que más ha llamado la atención es la confirmación de que en ningún momento se incluirá al torero en esta producción, un detalle que ha encendido las reacciones dentro del entorno familiar. “La escena ya está grabada y no aparece en ningún momento Ortega Cano”, habría señalado la periodista, dejando clara la decisión de la ficción.
Esta exclusión ha colocado de nuevo el foco sobre la familia de la artista, especialmente sobre la figura de Rocío Carrasco, que aunque no forma parte ejecutiva del proyecto, sí estaría siguiendo de cerca el desarrollo del mismo. Según se ha explicado, mantiene contacto constante con la producción para supervisar ciertos aspectos relacionados con el relato de la vida de su madre, lo que ha alimentado aún más el debate sobre la mirada que se está construyendo en torno a la historia.
La reacción más contundente ha llegado desde Gloria Camila, hija del matrimonio entre Rocío Jurado y José Ortega Cano, que no ha ocultado su malestar ante la decisión de prescindir de la figura de su padre en la ficción. “No puede contarse su vida sin mi padre”, ha expresado con firmeza, defendiendo que Ortega Cano formó parte esencial de la etapa final de la vida de la cantante. En sus palabras, ha querido subrayar que el torero estuvo junto a la artista hasta el último momento y que su papel en la historia no puede ser ignorado.
Gloria Camila está muy ofendida con esta situación

Gloria Camila ha ido más allá al recordar incluso decisiones personales de su padre en torno a la herencia y la discreción con la que, según ella, afrontó momentos especialmente delicados. “La persona que está con mi madre hasta el último día es mi padre”, ha insistido, defendiendo que su figura merece estar representada en cualquier relato audiovisual sobre la vida de la cantante. Además, ha reprochado lo que considera una representación incompleta de los hechos: “Es el primero que niega y rechaza la herencia que le toca y esa parte es importante”, ha señalado, visiblemente crítica.
En paralelo, también se ha hecho referencia a otro proyecto paralelo sobre la vida de Rocío Jurado: una serie documental impulsada desde Movistar+ y otro formato producido en torno a Rocío Carrasco. En este caso, según ha explicado la propia Gloria Camila, sí se habría contactado en su momento con José Ortega Cano a través de su familia para participar en entrevistas relacionadas con la figura de la artista. Sin embargo, esas conversaciones no llegaron a buen puerto. “Se le llama a mi madre a través de mi tío Aniceto para una entrevista… pero se rechaza por parte de mi padre”, ha explicado, añadiendo que el contexto familiar influyó en la decisión final.
Esta situación ha generado aún más desconcierto entre algunos colaboradores televisivos, que no entienden por qué en la ficción se ha optado por eliminar completamente la figura del torero. Según algunas informaciones, incluso se habría llegado a afirmar que no existía un actor asignado para interpretarlo, algo que posteriormente habría sido matizado por fuentes cercanas a la producción, que aseguran que sí existiría un intérprete prácticamente cerrado para dar vida al personaje.
La ausencia de José Ortega Cano en la serie de ficción sobre Rocío Jurado ha abierto así un nuevo capítulo en las tensiones mediáticas y familiares que rodean a uno de los nombres más importantes de la música española. Mientras la producción avanza en su rodaje y la expectación crece entre los seguidores de la artista, el debate sobre qué partes de su vida deben contarse —y cuáles no— vuelve a poner sobre la mesa la dificultad de trasladar a la pantalla una historia tan mediática, compleja y emocional como la de la propia Rocío Jurado.







