Dulceida lo deja claro: ni por un millón a la semana pisaría ‘Supervivientes’

La influencer, casada con la recién subcampeona Alba Paul, descarta totalmente el reality. Ni el dinero ni la presión de Telecinco la convencen: 'No aguantaría, tendría que abandonar'.

Dulceida ha soltado una de esas frases que se convierten en titular de por vida: ni por un millón de euros a la semana pondría un pie en ‘Supervivientes’. Lo ha dicho en una entrevista con la revista Lecturas, con la misma naturalidad con la que pide un café, y ya ha puesto patas arriba los grupos de WhatsApp del salseo patrio.

La influencer, que este año ha visto desde casa cómo su mujer, Alba Paul, se convertía en subcampeona del reality de Telecinco, ha sido tajante: «No iría nunca jamás. No aguantaría, tendría que abandonar». Y mira que la conocen bien los platós, pero lo de Honduras no entra en sus planes ni con el sueldo de una estrella de Hollywood.

La confesión que aviva el debate sobre los realities

El ‘no’ rotundo llega justo cuando Alba Paul acaba de regresar de la isla con la medalla de plata colgada al cuello. Tras su paso por el concurso, la propia Dulceida ha reconocido en la misma entrevista el orgullo que siente por su pareja y la admiración por su rendimiento físico: «Parecía una deportista de élite». Pero lo que más ha llamado la atención es que, pese a verla darlo todo durante semanas, la catalana no se plantea ni remotamente repetir la experiencia.

Una cosa es apoyar desde la barrera y otra muy distinta calzarse las botas de agua. Dulceida ha dejado claro que ni todo el oro del mundo le hace cruzar la pasarela del hambre. El dato no es menor: esta misma temporada hemos visto cómo otros creadores de contenido —como Lola Lolita o Marta Pombo— han descartado públicamente participar en Supervivientes, cada uno por sus propios motivos. Pero pocas veces una influencer de su calibre había puesto una cifra tan concreta encima de la mesa.

Alba, de 38 años, ha contado con detalle las secuelas físicas y psicológicas que arrastra tras casi tres meses en Honduras: piernas reventadas, un corte de machete y la dificultad para reubicarse en la vida real. Quizá por eso Dulceida no ha necesitado ni dos segundos para responder. Sabe mejor que nadie a qué se enfrentaría.

Un millón de euros por semana y aún así el ‘no’ es tan firme como los abdominales que se quedan en la isla.

La boda, la niña y el proyecto de familia que sí les ilusiona

Mientras el universo de los realities gira, la pareja tiene otros planes mucho más apetecibles. En septiembre celebrarán su boda con todas las de la ley, aunque Dulceida ha aclarado que la fecha exacta aún no es pública y que los preparativos avanzan a buen ritmo. «Quedan algunas reuniones, algunas cositas… Pero va muy bien encaminado», ha confesado a Lecturas.

Además, ha hablado sin tapujos sobre el deseo de volver a ser madres: primero la boda y luego lo que tenga que venir, pero siempre desde la discreción. «Ese tema preferimos mantenerlo en privado porque al final pueden pasar muchas cosas», ha dicho. Una postura comprensible después de la sobreexposición que han vivido en los últimos años.

Y por si alguien seguía con la mosca detrás de la oreja sobre si la anterior ceremonia fue o no una boda real, lo ha dejado meridianamente claro: «Para mí fue una boda real. Había gente que ya no está con nosotros. A mí me da igual lo que digan». Poco más que añadir.

Por qué el ‘no’ de Dulceida importa (y mucho)

Las cifras que manejan los grandes realities de Telecinco para fichar a rostros conocidos llevan años siendo un misterio bien guardado, pero quien más quien menos ha oído campanas. Si Dulceida pone sobre la mesa un millón de euros semanales y aún así lo rechaza, está lanzando un mensaje tan potente como el de cualquier exclusiva millonaria: hay líneas rojas que el dinero no borra.

No es la primera vez que una creadora con millones de seguidores dice ‘no’ a un formato de supervivencia. Lo novedoso es la contundencia y la fecha: justo cuando su pareja acaba de ser finalista. Con Alba en casa, con heridas aún visibles y una vida familiar en plena reconstrucción, la respuesta de Dulceida tiene más de instinto protector que de postureo.

Habrá quien piense que es una táctica para mantener viva la conversación y quien crea que va en serio. Mientras tanto, en la redacción de Telecinco ya habrán tomado nota: hay influencers que no están en venta. O no, al menos, para saltar desde un helicóptero.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 5/10. El rechazo es divertido, pero no hay sangre. Aún.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Dulceida, que marca distancias con estilo. Pierde Telecinco, que se queda sin un cebo de audiencia.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Alba responderá en el próximo debate de ‘Supervivientes’. Pelillos a la mar.