La boda de Mondo Duplantis y Desiré Inglander: vestido inspirado en Grace Kelly y castillo en la Costa Azul

La modelo lució un diseño de Ida Lanto con joyas Tiffany & Co., mientras el atleta llevó un traje blanco a medida de Saman Amel. Las imágenes en exclusiva de Vogue muestran tres cambios de look y una celebración en un château con vistas a Cannes.

El medallista olímpico Mondo Duplantis y la modelo Desiré Inglander se han dado el ‘sí, quiero’ en un château de la Costa Azul, y Vogue ha publicado las imágenes en exclusiva. La boda, celebrada el pasado 12 de junio, fue un despliegue de estilo nupcial con tres cambios de look, joyas de Tiffany & Co. y una ambientación que fusiona el glamour de Cannes con la tradición sueca.

El vestido de Ida Lanto que reinterpreta a Grace Kelly

La novia, la modelo sueca de 24 años, sabía desde el principio que quería a una diseñadora sueca. «Aunque decidimos casarnos en el sur de Francia, era importante para mí llevar mis raíces de alguna manera», cuenta en exclusiva a Vogue. Después de trabajar con Ida Lanto en varias galas, confió en ella para crear el look nupcial. El resultado: un vestido de organza de seda con cuerpo corazón, cintura avispada y falda con cola dramática, rematado con un bolero de mangas largas de encaje.

El diseño, inspirado en el icónico vestido de novia de Grace Kelly —creado por Helen Rose en 1956—, estaba adornado con botones forrados de seda y un borde de encaje bordado a mano. La silueta, de una elegancia atemporal, se completó con joyas de Tiffany & Co.: un colgante de diamante talla esmeralda y pendientes de perlas y diamantes. «Recuerdo pasear por Manhattan de niña y mirar el letrero de Tiffany pensando que algún día me gustaría llevar sus joyas», confiesa Desiré. «Hicieron realidad ese sueño».

Una boda entre la Costa Azul y Mónaco, con tres cambios de look

La celebración arrancó con un cóctel de bienvenida en la Villa Eilenroc de Antibes, donde la novia lució un diseño de Georges Hobeika con capas de tul bordado —el mismo modisto que vistió en la Met Gala 2026— y un colgante de diamantes amarillos. Mondo, por su parte, optó por un traje azul marino de Tiger of Sweden.

Para la ceremonia en el Château de Castellaras, el atleta sueco-americano llevó un esmoquin blanco a medida de Saman Amel que mezclaba seda salvaje y detalles en mohair, un homenaje a James Bond y a su propio padre. En la muñeca, un reloj Omega De Ville Trésor. Tras el intercambio de votos los novios llenaron una torre de champán y la novia se cambió a un segundo vestido de Lanto: un diseño palabra de honor de encaje cordoné con cristales y perlas, con el que bailó el primer vals al atardecer.

La Costa Azul se vistió de gala para un enlace que mezcló el deporte de élite y la moda nupcial más depurada.

Ya entrada la noche, Desiré se puso el tercer look: un corsé de plumas de ganso pintadas a mano diseñado por Antoine Guérin, con una minifalda de satén. La fiesta continuó a la mañana siguiente con un pool party en Villa Castel, donde la novia llevó un vestido de Vivienne Westwood con un broche de pájaro de Tiffany.

El sueño de una ‘royal bride’ y el poder de la exclusiva de Vogue

La elección de un vestido inspirado en Grace Kelly no es casual. La princesa de Mónaco convirtió su boda con Rainiero III en uno de los referentes nupciales más longevos, y reinterpretar su estética desde una firma sueca es un guiño calculado que resuena en el imaginario aspiracional. Además, la presencia de la Costa Azul como telón de fondo —a pocos kilómetros de la actual residencia de la pareja en Mónaco— refuerza la narrativa de una nueva generación de ‘royals’ del deporte y las redes.

La exclusiva de Vogue, con un despliegue fotográfico impecable, demuestra el control milimétrico del relato que la pareja ha ejercido. Sin filtraciones previas, el reportaje se convierte en el documento oficial de una boda que probablemente marcará tendencia en el universo nupcial de lujo: desde el bolero de encaje hasta el esmoquin blanco, todo apunta a ser replicado.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: La pareja refuerza su estatus de ‘golden couple’ del deporte y las redes, con una boda que mezcla el glamour de Hollywood y la tradición real.
  • 💎 El detalle de lujo: El vestido de Ida Lanto, inspirado en el icónico diseño de Helen Rose para Grace Kelly, fue acompañado por joyas Tiffany & Co. en diamantes y perlas.
  • 🗣️ El entorno cuenta: La exclusiva de Vogue y la ausencia de filtraciones durante todo el fin de semana subrayan que la pareja controla el relato con maestría.