Mario Vaquerizo vuelve esta noche a El Hormiguero con las Nancys Rubias, pero el verdadero espectáculo lo tiene en su cartera. Alaska y él llevan años construyendo un imperio de ladrillos que ya supera los cinco millones de euros y que incluye, atención, el chalé que le compraron a Bibiana Fernández para sacarla del apuro con Hacienda.
Dos pisos, un chalé y un negocio que no para de crecer
La base de su fortuna inmobiliaria es tan sólida como poco discreta. En pleno centro de Madrid, el matrimonio posee dos pisos a los que han bautizado como la Casa Rosa —su residencia habitual de 140 metros cuadrados— y, dos plantas más arriba, la Casa Azul, decorada en ese tono y pensada para visitas y fiestones. A eso hay que sumarle uno de los locales de la planta baja y la antigua portería, que Mario transformó en su vestidor personal.
El cantante no se corta: admite que ya tiene seis propiedades en Madrid y que su fe en el ladrillo es absoluta. «Creo en el ladrillo, no creo en los fondos de inversión ni en los bonos. Eso siempre va a valer dinero. Soy muy hormiguita, pero también gasto», confesó hace dos años en el podcast de Vicky Martín Berrocal. Y lo dice alguien que, con su hermana Marta en las Nancys Rubias, ha sabido compaginar escenarios y escrituras.
Además de sus viviendas céntricas, poseen otro ático valorado en más de 500.000 euros, lo que redondea una cartera que, a golpe de currante y de marca personal, les garantiza una jubilación más que dorada.
El chalé de Bibiana: la operación de socorro que salió redonda
En 2017, la actriz Bibiana Fernández necesitaba 550.000 euros para saldar su deuda con Hacienda. Alaska y Mario dieron un paso al frente y compraron su chalé en Boadilla del Monte: 200 metros cuadrados de vivienda sobre una parcela de casi 2.000 metros, que ellos han reconvertido en su refugio de veraneo. La compra fue un favor entre amigos, pero también una inversión con cabeza: la propiedad se ha revalorizado a buen ritmo y les ha salido más que rentable.
El chalé, como casi todo su patrimonio, ha quedado inmortalizado en el reality Alaska y Mario y en sus redes sociales, donde la pareja no tiene reparo en enseñar su vida con la puerta abierta.
Con su compra, ayudaron a una amiga a salir del atolladero fiscal y de paso se hicieron con una casa que hoy vale bastante más de lo que pagaron.
Fangoria SL y una marca que factura millones
El dinero no solo viene del ladrillo. En 1997, Alaska y su inseparable Nacho Canut montaron Fangoria SL para gestionar conciertos, giras, discos y todo lo que rodea a la banda. Según los últimos datos del Registro Mercantil, la sociedad facturó más de dos millones de euros en 2023, con un beneficio limpio de 140.000 euros. Una máquina bien engrasada que, unida a sus contratos publicitarios —Mario ha puesto cara a Dia, Bimbo, ING, Mahou y un largo etcétera— y a sus colaboraciones en televisión, hace que el imperio Vaquerizo-Alaska no dependa solo de los focos.
Y todavía hay más: la pareja ha lanzado su propia línea de ropa y sigue siendo omnipresente en eventos, promociones y realities. Han sabido rentabilizar cada minuto de fama como nadie, sin perder ni un ápice de su estilo gamberro.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Hay enredo inmobiliario y amistad de por medio, pero todo acaba en final feliz y plusvalías.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Ganan Alaska y Mario, que siguen sumando propiedades; pierde la Agencia Tributaria que no pudo cobrarle a Bibiana… aunque el fisco nunca pierde del todo.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Seguiremos viendo más compras. Mario ya ha dicho que quiere un hotel propio cuando sea mayor, así que el imperio del ladrillo no ha hecho más que empezar.







