Mask Singer 5: el récord de audiencia que esconde su final menos vista

La quinta edición cierra con un 15,8% de cuota, la cifra más alta de la temporada, pero también con el dato de espectadores más bajo de todas sus finales. El programa de Arturo Valls lidera el prime time mientras 'La isla de las tentaciones' cede terreno.

Mask Singer 5 se fue anoche con un récord amargo: su mejor cuota de la temporada y, al mismo tiempo, la final menos vista de la historia. Un 15,8% de share y 937.000 espectadores que, en la televisión de 2026, suenan a victoria… pero también marcan la primera vez que la gala decisiva del formato se cae por debajo del millón.

La paradoja del 15,8%

Los números cantan. La quinta edición del talent de máscaras en Antena 3 cierra con una media del 13,3% y 876.000 espectadores, el promedio más bajo desde su aterrizaje en la cadena en 2020. Aquella primera temporada, bendecida por los confinamientos, promedió un 23,6% y 2,8 millones de fieles. Cinco años después, el dato de anoche es un espejismo: lidera el prime time con solvencia pero pierde fuelle respecto a sí mismo.

La tabla de finales es un termómetro despiadado: del 25,9% y 3 millones de la primera al 15,8% y 937.000 de la quinta. Cada edición ha ido cediendo cuota y espectadores. Sin embargo, en su franja, el miércoles, Mask Singer vuelve a ser el rey. Victoria agridulce.

Dónde se fueron los espectadores

El contexto ayuda a leer la caída. La televisión lineal pierde público cada temporada, y los formatos longevos pagan el desgaste. Mask Singer ya no es el fenómeno de 2020, pero sigue ganando a sus rivales directos. La isla de las tentaciones, su principal adversario del miércoles, firmó un 12,7% y 785.000 espectadores, cediendo terreno. Y Tamayo, con el regreso puntual de su espacio en RTVE, se quedó en un 8,8% y 678.000, por debajo de su entrega anterior.

El minuto de oro de la noche, por cierto, no fue ni para el concurso de disfraces ni para las hogueras: La ruleta de la suerte, a las 14:56, clavó 2,37 millones de espectadores y un 27,2%. La sobremesa sigue siendo el motor de Antena 3.

La edición que acaba de terminar deja un sabor raro. Por un lado, el formato aguanta como líder de su franja, pero por otro, la bajada por debajo del millón de espectadores en una final es un hito preocupante. La pregunta que se hacen en la industria es si la sexta temporada mantendrá la confianza de la cadena o habrá que reinventar la fórmula.

Mask Singer lidera, pero la foto general de la tele es la de un pastel que se encoge sin remedio.

La noche de las audiencias: Tamayo pincha, las Tentaciones ceden

El miércoles fue un termómetro del estado de la televisión. En Telecinco, La isla de las tentaciones 8 bajó ligeramente respecto a la semana pasada, confirmando que el reality de parejas ya no tiene el mismo tirón. En RTVE, el regreso de Carles Tamayo con ‘Se nos ha ido de las manos’ se saldó con 678.000 espectadores, 112.000 menos que el episodio de bulos de hace unas semanas. El público parece haber aparcado el formato en la pausa.

La franja de prime time del miércoles tuvo un claro ganador: Arturo Valls y sus famosos disfrazados. Pero la victoria es menos dulce cuando se mira el retrovisor y se ve a aquel Mask Singer que arrasaba con 3 millones.

El análisis E-E-A-T: ¿Dónde está el techo de Mask Singer?

Comparado con otros formatos longevos, Mask Singer sigue la misma deriva que ‘Tu cara me suena’ o ‘La Voz’: picos iniciales gigantescos y un aterrizaje progresivo hasta estabilizarse en un nicho fiel. La diferencia es que aquellos llevan muchos más años en antena y han encontrado su suelo. Mask Singer apenas va por la quinta edición y ya roza el millón en finales.

La pandemia infló las audiencias de forma artificial y ahora toca convivir con la resaca. El formato de Antena 3 tiene a su favor que el share se ha recuperado ligeramente esta temporada — el 15,8% de anoche es el mejor dato de la edición — pero el volumen de espectadores sigue menguando porque la tarta total es cada vez más pequeña. El consumo bajo demanda y las plataformas le comen terreno a la tele tradicional.

¿Hay motivos para el alarmismo? Probablemente no. Mask Singer sigue liderando su franja, es rentable y tiene una base de fans leales. Pero si la próxima edición pierde otros 100.000 espectadores en su final, la cadena tendrá que replantearse la producción. De momento, la gallina de los huevos de oro sigue poniendo, solo que los huevos son un poco más pequeños.

El dato de anoche es una foto fija de la televisión en 2026: los formatos resisten, pero los espectadores son cada vez más esquivos. Y los que quedan, prefieren la ruleta de la suerte a la sobremesa que a las máscaras en prime time.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Dato para el análisis, no para el salseo. La paradoja del récord agridulce da para unas cuantas portadas de prensa especializada.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Antena 3, que lidera la noche sin despeinarse, y pierde Telecinco, que ve cómo Tentaciones cede terreno sin remedio.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: La próxima temporada de Mask Singer está asegurada, pero con ajustes. Apuesten por algún cambio de formato o un cásting de famosos más jugoso.