Isabel Pantoja, a sus 69 años, ha vuelto a colocarse en el centro de todas las miradas tras una aparición inesperada desde Nueva York, donde la artista continúa su nueva etapa profesional dentro de su gira por América. Lo que comenzó hace apenas unos días en Lima, Perú, como un regreso emotivo a los escenarios internacionales, ha terminado convirtiéndose en un viaje cargado de recuerdos, confesiones y emociones que han sorprendido incluso a sus seguidores más fieles.
2Isabel Pantoja rompe su silencio
A lo largo de la entrevista, la cantante también ha reflexionado sobre el lado menos visible de su profesión. Con una sinceridad poco habitual, ha reconocido que lo más duro de su vida artística ha sido siempre la distancia con los suyos. “Lo más difícil ha sido separarme de mis seres queridos en su momento”, admitía, recordando las constantes idas y venidas que han marcado su trayectoria internacional.
Sin embargo, también ha querido dejar claro que su forma de afrontar la vida siempre ha estado marcada por la gratitud. “Pero siempre, como venía a trabajar, y gracias a Dios volvía a casa, todo era más llevadero. Siempre he sido feliz”, explicaba, insistiendo en que su equilibrio personal ha estado en poder regresar a su entorno familiar tras cada compromiso profesional.
La situación actual de su vida personal también ha estado presente, aunque de forma indirecta. En los últimos años, la relación con sus hijos ha atravesado momentos complicados, con especial distancia respecto a su hija Isa Pantoja, mientras que con su hijo Kiko Rivera parece haberse producido un acercamiento tras un largo periodo sin contacto. Aun así, la artista ha preferido no profundizar en ello, manteniendo un tono prudente y centrado en su presente artístico.
En otro momento especialmente emotivo de la entrevista, Isabel ha querido recordar a su gran amigo Juan Gabriel, fallecido en 2016. Con la voz entrecortada, lo ha descrito como una figura esencial en su vida, alguien a quien sigue sintiendo muy presente a pesar del paso del tiempo. “Para mí es mi Alberto. Le diría que lo amo, lo respeto y lo querré mientras tenga vida. En la próxima vida estaremos juntos”, decía, dejando uno de los momentos más intensos de la conversación.
Más allá de los recuerdos, la artista también ha mostrado su faceta más tranquila y reflexiva, asegurando que no necesita grandes cosas para ser feliz. “Yo poca cosa. Soy una persona muy tranquila, relajada, con poquito me conformo”, afirmaba con naturalidad, en contraste con la intensidad de su carrera y de su vida pública.
La entrevista desde Nueva York ha servido así como un punto de reencuentro entre pasado y presente, entre la artista que llenó escenarios de medio mundo y la mujer que hoy, con décadas de experiencia, sigue subiendo a los escenarios con la misma entrega. Un mensaje que, sin grandes titulares ni artificios, ha dejado una sensación clara entre quienes la han escuchado: Isabel Pantoja sigue siendo una figura que trasciende el tiempo, la música y la memoria colectiva.







