El look de Kim Kardashian en la Met Gala que ahora llama su ‘mayor arrepentimiento’

Kim Kardashian acostumbra a marcar el paso de la Met Gala. Pero ni siquiera la empresaria más mediática de California está a salvo de una decisión estilística que, con el tiempo, se convierte en cicatriz. La estrella ha confesado en exclusiva a la revista InStyle que uno de sus looks más comentados de la gala es, en realidad, su ‘mayor arrepentimiento’. Habla del vestido floral de Givenchy que llevó en 2013, embarazada de su hija North West, y que desde entonces se analiza como un punto de inflexión en su relación con la moda.

El vestido floral de Givenchy que Kim preferiría olvidar (y que todo el mundo recuerda)

La edición de 2013 de la Met Gala rendía homenaje al punk, bajo el título ‘Punk: Chaos to Couture’. Sobre la alfombra roja del Metropolitan Museum apareció Kim Kardashian con un diseño de alta costura firmado por el entonces director creativo de Givenchy, Riccardo Tisci. Un vestido largo, de manga larga y cuello alto, confeccionado en seda estampada con un motivo floral que recordaba más a un jardín de estilo victoriano que a la actitud rebelde que pedía la convocatoria. Lo completaban unos guantes a juego, el vientre de casi ocho meses de embarazo y un peinado muy pulido.

La crítica fue inmediata. Las secciones de moda dividieron opiniones: hubo quien aplaudió la valentía de una embarazada en la pasarela más exigente del planeta, pero la mayoría coincidió en que el conjunto resultaba anacrónico, poco favorecedor y desconectado del código punk. El vestido, hoy, es una pieza de museo incómoda, tanto que la propia Kim ha pedido en varias entrevistas que no se le mencione. Pero hasta ahora no había utilizado la palabra ‘arrepentimiento’ con tanta claridad.

La confesión que da la vuelta al mundo: ‘Mi mayor arrepentimiento de la Met Gala’

La revelación ha llegado en un reportaje de la edición estadounidense de InStyle, la cabecera de referencia para la moda asequible y los titulares de celebrity. “Hubo un momento, al ver las fotos, en que pensé: ‘¿en qué estaba pensando?’. Fue mi mayor arrepentimiento estilístico, sin duda”, ha declarado Kim Kardashian según ha trascrito la publicación. La empresaria explica que se dejó llevar por la emoción de estrenar su primer embarazo en la alfombra más vigilada, y que el error no fue el diseñador —“Riccardo es un genio”, dice— sino no haberse escuchado a sí misma.

Conviene matizar: en 2013, Kim Kardashian estaba todavía lejos del estatus de musa que hoy ostenta. Acababa de formalizar su relación con Kanye West y la Met Gala era un territorio casi nuevo: solo la había pisado en 2009, con un vestido asimétrico de Bottega Veneta. Por eso, el ‘flop’ floral de Givenchy se convierte en un capítulo formativo. La propia Kim lo admite al recordar que su siguiente Met Gala, en 2015, ya fue otra historia: un Balmain negro con transparencias que la consagró como A-Lister.

De ‘flop’ a icono metálico: cómo Kim Kardashian aprendió a domar la pasarela más temida

El contexto manda. Desde aquel tropiezo con el estampado, Kim Kardashian ha construido una de las trayectorias más sólidas en la historia de la Met Gala. En 2018 optó por un Versace dorado que simulaba un crucifijo; en 2021 irrumpió con un enigmático Balenciaga integral que le cubría hasta el rostro (una decisión que algunos leyeron como respuesta a las críticas de 2013). Y en la recientísima edición del 4 de mayo de 2026, la empresaria volvió a protagonizar titulares con un Schiaparelli de escote asimétrico y más de 200 quilates de diamantes en el cuello, según ha confirmado la propia maison a esta redacción.

La lectura es otra cuando se conoce el precedente. Si la Kim embarazada de 2013 pidió permiso a la moda, la Kim de hoy impone sus condiciones. Y ese cambio de piel, que ahora culmina en la entrevista de InStyle, demuestra que una alfombra roja también es una carrera de fondo donde los arrepentimientos se transforman en aprendizaje. O en un nuevo récord de búsquedas en Google, como ha sucedido con el término “Kim Kardashian Met Gala” en las últimas 72 horas.

Mientras las redes siguen rescatando las imágenes de aquel estampado imposible, el entorno de la celebrity filtra que ya prepara su look para 2027. Y que no habrá flores. Dejémoslo en un “ya veremos”.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Kim Kardashian refuerza su estatus de superviviente estilística al admitir su error con elegancia y sin esconderse.
  • 💎 El detalle de lujo: El vestido pertenecía a la colección de alta costura Otoño-Invierno 2013 de Givenchy y salió del taller de Riccardo Tisci en París, la maison francesa que entonces vestía a medio Hollywood.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes próximas a la empresaria aseguran que el episodio de 2013 fue clave para que hoy delegue menos y confíe más en su instinto.