Un nuevo capítulo en una batalla que ya dura años. Tras conocerse esta semana la resolución judicial que archiva la causa por presunto maltrato psicológico que la hija de Ortega Cano interpuso contra su ex, Kiko Jiménez, la colaboradora de televisión no ha dado un paso atrás. Visiblemente afectada y casi sin voz, se conectó en directo con el programa El Tiempo Justo para dejar claro que no piensa rendirse.

Una causa que arranca en 2024
Para entender la magnitud de este momento, hay que retroceder al otoño de 2024, cuando Gloria Camila tomó la decisión de formalizar ante la justicia lo que llevaba tiempo denunciando en los medios. La demanda, presentada en el juzgado de violencia de género de Alcobendas, acusaba a Kiko Jiménez de un amplio abanico de delitos ocurridos durante su relación sentimental, que se extendió entre 2015 y 2019.
Lo hizo, además, cinco años después de que terminara su noviazgo. Un detalle que su expareja no ha pasado por alto. Las acusaciones que ella arrastraba desde hace tiempo eran de una gravedad considerable: en 2022, cuando participaba en Pesadilla en El Paraíso, llegó a decir que «si no hablaba de mí, hablaba de mi familia. Yo me quería morir, estaba todos los días en mi casa temblando y llorando. Me quedé en 46 kilos«. Palabras que pusieron el foco en una relación que, según ella, le pasó una factura altísima tanto emocional como físicamente.
El archivo de la causa
Pero la justicia ha fallado, de momento, en sentido contrario. Después de más de dos años en los juzgados, la jueza ha decidido sobreseer y archivar la causa al concluir que no existen indicios suficientes para llevar a Kiko Jiménez a juicio. Según el colaborador Alfonso Egea, que pudo hablar con los representantes legales del jiennense, «no ha encontrado indicios suficientes para mantener indicios de criminalidad contra Kiko y llevarlo a juicio». La defensa de Jiménez sostiene que la magistrada se apoyó en los testimonios de testigos y mostró dudas sobre los informes y pruebas aportadas por la acusación.
El propio Kiko Jiménez recibió la noticia con alivio y no ocultó su satisfacción. «La jueza ha hecho un auto demoledor, que no ve ningún tipo de indicio de violencia de género, que en tal caso sería una relación tóxica por ambas partes. Que si Gloria tiene problemas psicológicos es por todo lo que ha vivido a lo largo de su vida», afirmó. Y fue más allá, dejando caer que podría emprender acciones legales contra ella una vez la causa quede definitivamente cerrada.
Gloria Camila piensa recurrir
Lejos de aceptar el golpe, Gloria Camila salió al paso con determinación. Conectada por teléfono con el plató, con la voz entrecortada pero el mensaje claro, hizo el anuncio que muchos esperaban: «Voy a ser breve. Es un procedimiento que se inició hace tiempo, ha habido varias partes, se ha llevado a trámite y ahora ha sido esta resolución y se puede recurrir. No voy a entrar en el procedimiento, pero vamos a recurrir».

Insistió, además, en que su decisión de denunciar nunca fue caprichosa ni impulsiva. «Yo no soy nada de hablar de estos temas, pero cuando hago esto, va detrás de los profesionales, se hace un informe pericial y se determina que hay que poner la demanda. No es que yo me la haya inventado o lo haya considerado hacer así porque sí. Si además se acepta y entra a trámite es porque algo hay. Confío en la justicia«, subrayó la hija de Ortega Cano.
El ambiente en el plató: tensión y malestar
Lo que también salió a la luz fue el clima en su entorno profesional más cercano. Algunos de sus compañeros de programa no ocultaron su posicionamiento ante el desenlace judicial, algo que no sentó nada bien a la colaboradora, que llevaba varios días sin aparecer en el plató. Su regreso, aunque breve, estuvo marcado por esa tensión latente que suele acompañar a los casos en que la vida personal y la profesional se cruzan de lleno en directo.
La guerra entre Gloria Camila y Kiko Jiménez dista mucho de haber terminado. El recurso está en marcha y, con él, una nueva fase de un enfrentamiento que lleva años ocupando portadas.

