Irene Rosales ha roto su silencio tras las duras declaraciones de su exmarido, Kiko Rivera, que en las últimas semanas ha vuelto a cargar contra ella en televisión con acusaciones que han reavivado el conflicto entre ambos. El DJ llegó incluso a asegurar en su intervención en el programa ‘De Viernes’ que la relación con su exmujer estaría completamente rota, llegando a afirmar que “no quiere saber nada de ella”, una frase que ha generado un gran impacto mediático.
La noticia de Kiko Rivera

Las palabras de Kiko Rivera no han pasado desapercibidas, ya que además de reconocer que se equivocó en las formas al estallar públicamente contra ella, insistió en acusaciones muy duras hacia Irene Rosales, a quien llegó a llamar “mantenida” y a señalar por su negativa a ciertos cambios en la custodia de sus hijas. Según su versión, el enfado surgió por desacuerdos relacionados con la Semana Santa y los planes familiares con las menores.
El hijo de Isabel Pantoja también volvió a cuestionar el momento en el que su exmujer inició su relación con su actual pareja, Guillermo, asegurando que habría indicios de que ya existía cercanía antes de la separación. Incluso relató episodios personales en los que, según su versión, Irene Rosales habría desaparecido durante días sin dar explicaciones, algo que ella siempre ha negado.
Además, Kiko Rivera llegó a señalar situaciones relacionadas con la convivencia familiar y el trato hacia su nueva pareja, Lola, asegurando que no habría sido bien recibida en algunos momentos por parte de su exmujer. Estas declaraciones han vuelto a tensar una relación que, pese a la separación, parecía haber encontrado cierta estabilidad por el bienestar de sus hijas.
Ante esta situación, Irene Rosales ha respondido con calma en su reaparición pública, dejando claro que su intención no es alimentar más el conflicto. “Yo voy a trabajar. El hacha de guerra está más que enterrada”, ha asegurado ante los medios, aunque también ha admitido que tendrá que aclarar algunos puntos tras las últimas declaraciones de su exmarido.
La sevillana, que acudirá al programa de Joaquín Prat, ha insistido en que no busca una guerra mediática, sino simplemente explicar su versión de los hechos. A pesar de la tensión, ha subrayado que su prioridad sigue siendo el bienestar de sus hijas, intentando mantenerse al margen de la polémica en la medida de lo posible.
En relación con las acusaciones sobre su supuesta relación con Guillermo antes de la separación, Irene Rosales ha sido tajante al desmentirlo, asegurando que no existen pruebas de ello y cuestionando incluso la veracidad de las imágenes mencionadas por su exmarido. “Quiero verlas porque no sé. Lo mismo utilizan la IA”, ha declarado, dejando claro que no da credibilidad a esas insinuaciones.
La situación entre ambos vuelve así a tensarse públicamente, especialmente después de que Kiko Rivera haya asegurado que la relación está completamente rota. Sin embargo, Irene Rosales mantiene su postura de no entrar en una confrontación directa, aunque reconoce que hay aspectos que deberá aclarar en su próxima intervención televisiva.
La decisión de Irene Rosales

Pese a la dureza del momento, Irene Rosales ha insistido en que no piensa desviarse de su rutina ni entrar en una dinámica de enfrentamientos constantes con Kiko Rivera, dejando claro que su prioridad es mantener la estabilidad emocional de sus hijas. En este sentido, ha reiterado que cualquier aclaración que tenga que hacer será desde la calma y sin convertirlo en un nuevo episodio mediático.
La colaboradora es consciente de que las declaraciones de su exmarido han tenido un fuerte impacto público, especialmente por las acusaciones relacionadas con su vida privada y su supuesta relación con Guillermo, algo que ella niega de forma rotunda. Aun así, asegura que no vive pendiente de las polémicas y que prefiere centrarse en su trabajo y en su entorno más cercano.
Por su parte, el entorno de Irene Rosales mantiene que la situación es delicada, pero confía en que con el tiempo la relación con Kiko Rivera pueda estabilizarse en lo estrictamente necesario por el bien de sus hijas. Mientras tanto, ambos continúan en posiciones distantes, marcadas por declaraciones cruzadas que han vuelto a situar su ruptura en el foco mediático.

