
Antonia Dell’Atte ha protagonizado una de las noches más intensas de ‘La Revuelta‘ al convertir su entrevista con David Broncano en un alegato desgarrador contra el maltrato que sufrió en sus propias carnes, por parte de Alessandro Lequio, su exmarido.
La modelo italiana, que ha pasado décadas luchando por visibilizar su historia de violencia de género, no se ha guardado nada y ha acusado directamente a la prensa del corazón de haber encubierto durante años al periodista italiano, al que Mediaset acabó despidiendo tras revisar la documentación del caso.
Con una voz cargada de emoción pero tono firme, Dell’Atte ha repasado los peores momentos de su relación, dejando frases que han dado la vuelta al mundo televisivo y han reabierto el debate sobre la impunidad en el mundo rosa.
La prensa rosa fue cómplice: «Le han tapado y ahora tienen que caer»
Desde el principio, Antonia no dudó en señalar con el dedo a todo un sector que, según ella, protegió a Lequio durante décadas. «Todos sabían que era un maltratador y le han reído las gracias, le han tapado y ahora tienen que caer», declaró mirando fijamente a la cámara, con un tono que mezclaba indignación y alivio por ver cómo, finalmente, algunos cómplices empiezan a rendir cuentas.
Fue aún más explícita al ampliar: «Toda la prensa rosa sabía que era un maltratador y todos le rieron las gracias, y ha habido muchos cómplices que tienen que caer. Y están cayendo», una sentencia que resonó en plató y redes, donde miles de usuarias aplaudieron su valentía para romper el pacto de silencio.
No quiso hablar en general y se mojó nombrando a figuras muy concretas. Por ejemplo, apuntó a Ana Rosa Quintana como protectora clave en este asunto: «Ana Rosa Quintana lo ha protegido y blanqueado durante 27 años», recordando cómo en su día la tacharon de mentirosa por atreverse a denunciar.
«Tú no puedes llamarme delincuente; me acusaban de falsificar pruebas», añadió, evocando a un juicio público que duró más de 25 años y en el que Lequio perdió una querella por calumnias hace ya muchos años.
Un calvario personal: patadas, amenazas y aislamiento
Dell’Atte detalló con crudeza el infierno vivido en los 90. «La primera patada que me dio Lequio, estando embarazada, fue a la vuelta de la luna de miel», contó con voz temblorosa pero decidida, pintando el inicio de su noviazgo como una pesadilla que se prolongó años.
Según ella, las amenazas fueron constantes: «Él me decía que me iba a matar a mí y a mi familia. Tengo las cartas que lo demuestran», reveló, dejando claro que posee pruebas que respaldan su relato judicial. Su relación era de lo más destructivo : «Cada paliza era un perdón», describió el patrón de violencia que la mantuvo atrapada durante años.
El control psicológico fue igual de asfixiante.«Me dijo, tú ya no te llamas Antonia Dell’Atte, tú eres la condesa Lequio. Le dije que no, y ahí llegó, la primera patada y mi gran pesadilla», relató, ilustrando cómo Lequio incluso la rebautizó para anular su identidad.
Los ataques físicos y verbales eran por desgracia habituales: «Me decía te voy a destruir la nariz, así no serás más guapa», una amenaza que buscaba minar su autoestima. También contó que Lequio trataba de aislar a Antonia Dell’Atte, no quería que hablase con nadie más que con él y la menospreciaba: «tú no tienes amigos. Nadie te quiere, te utilizan.
Además dio detalles que aseguraron algo bastante preocupantes y es que la familia estaba al corriente: «Cada paliza llamaba a la madre, todos lo sabían».
Consecuencias laborales tras las denuncias
Sus denuncias tuvieron sentido al fin después de muchos años de sufrimiento y es que Mediaset despidió a Lequio cuando se conoció la sentencia judicial, a pesar de que llevaban años blanqueándole mientras sabían la verdad.
Antonia lanzó un mensaje general para apoyar y animar a todas las víctimas: «A todas las mujeres siempre les digo que si tienen alguna prueba vaya primero a denunciar, pero que nunca se haga un juicio público». Una entrevista necesaria que sin duda dará mucho que hablar, y menos mal.

