
La familia Bosé-Dominguín vuelve a situarse en el foco mediático con un movimiento tan simbólico como inesperado, en el que el nombre de Miguel Bosé planea inevitablemente sobre esta decisión. Jara Dominguín, sobrina del cantante e hija de Lucía Dominguin, sorprendía a todo el mundo cuando decidió elegir a Nacho Palau (ex pareja del artista) como padrino de su hijo Bruno. Esta es una decisión que muchos interpretan como una especie de reconocimiento por los años compartidos, porque aunque Bosé y Palau ya no estén juntos, han compartido muchos momentos con la familia.
La noticia se ha conocido a raíz de un posado exclusivo que han hecho para la revista Lecturas, en el que Lucía Dominguin presenta orgullosa a su nieto Bruno, arropada por su hija Jara, el marido de esta y los dos pequeños de la pareja. Más allá de las fotos que eran preciosas y llenas de ternura, el verdadero titular y la polémica ha llegado con las declaraciones y los titulares que se extraen de ella. El resumen corto es que el padrino del benjamín será Nacho Palau, el escultor valenciano con el que Miguel Bosé compartió varios años de relación y la cual no han acabado de la mejor forma posible. Pero Jara habló claro.
Desvela que la elección de padrinos no ha sido algo improvisado. De hecho ha querido dejar cerrado el asunto y ella misma aclara: «Mami Rita, mi abuela, es la madrina religiosa de los niños. Los padrinos de Leonardo son mi hermana Palito y Harry, su pareja. Los de Bruno son Mario, que es un amigo de Samuel, y Nacho Palau».
El vínculo con Nacho Palau, más allá de Miguel Bosé
Que Nacho Palau aparezca en este papel ha sorprendido a muchos, pero dentro de la familia la lógica es evidente. Para Lucía y sus hijas, Palau lleva años siendo mucho más que el ex de Miguel Bosé, ya que el valenciano fue parte de su día a día, compartieron vacaciones, celebraciones y momentos íntimos con todos ellos, lo que hizo que construyeran lazos que sobrevivieron al complicado final judicial y mediático de su relación con Bosé.
Jara lo explica con una naturalidad apabullante: “Somos todos adultos y las relaciones de cada uno son de cada uno”. Deja claro que su cariño y respeto hacia su tío Miguel siguen intactos, pero subraya que con Nacho ha tejido otro tipo de vínculo, al que hoy siente casi como familia. De hecho ha llegado hasta el punto de revelar secretos bastante íntimos : “Nacho fue mi primer amor platónico. Él todavía tiene las cartas de amor que yo le dictaba a mis padres para que se las mandaran”. Cuenta con humor y ternura mientras rescata esa anécdota para explicitar que su conexión con él no depende de su relación sentimental con Miguel Bosé.

En el universo del corazón, donde cada gesto se analiza al milímetro, la elección de Palau como padrino de Bruno se ha interpretado como un golpe directo al ego del intérprete. Algunos medios hablan incluso de traición por parte de su sobrina y de su hermana Lucía, al darle a Nacho un lugar clave en la nueva generación del clan mientras Miguel Bosé permanece físicamente ausente, instalado en México y lejos de las grandes reuniones familiares.
En la entrevista, Jara se desmarca de cualquier lectura polémica, aunque sus palabras tienen una carga bastante simbólica: “Queremos criar a nuestros hijos con hombres que merezcan la pena y que nos protejan”, afirma. Para muchos, ese guiño sitúa a Palau como figura de referencia estable, en contraste con la distancia progresiva que Miguel ha ido marcando con la familia Dominguin en los últimos años. Aun así, ella insiste: “Miguel es mi tío de sangre. Le quiero, le adoro, le respeto. Y con Nacho, a lo largo de la vida, he creado otro tipo de vínculo. Son cosas diferentes”.

Al elegir a Nacho Palau como padrino, Jara parece enviar un mensaje claro; valora a las personas que le han sumado en su vida y que han estado siempre en su vida. Como ella misma subraya, estas merecen seguir ocupando un lugar de honor, más allá de rupturas, juicios y titulares controvertidos. “Como no tenemos ese vínculo de sangre, de esta forma está un poco vinculado”, reflexiona Jara sobre Nacho, dejando entrever que este nombramiento funciona también como un modo de mantener unido a Nacho Palau a su familia.
Para Nacho Palau, este gesto llega en un momento de cierta calma tras años de exposición por su conflicto judicial con Miguel Bosé y su paso por ‘Supervivientes’, donde se ganó la simpatía del público mostrando una faceta humilde y familiar. Ser elegido padrino de Bruno no solo refuerza su vínculo con los Dominguín, sino que lo posiciona como figura estable y querida en un clan donde el apellido Bosé pesa, pero no lo determina todo.

