comscore
miércoles, 17 abril 2024

El dineral que se gasta Kiko Rivera para dar rienda suelta a sus vicios

Una de las etapas más ‘salidas’ de Kiko Rivera

Kiko Rivera habla acerca de una de las épocas más desaforadas de su vida. Ha llegado a dejar su cuenta corriente millonaria en 0. Mientras realiza la promoción de su nuevo sencillo, Malibú, el cantante ha aparecido en muchísimos medios, después de una época de mantenerse alejado de la prensa.

Kiko Rivera acudió al programa de David Broncano, ‘La Resistencia’ para hablar de su trabajo y de su vida. Y contó todo respecto a su vida y al momento más incómodo vivido con su madre. El artista ha señalado que ha pasado por serios problemas económicos debido a que tuvo momentos de desenfreno máximo.

Kiko Rivera hace vida de familia

Después de que una enfermedad al corazón que lo obligara a someterse a una cirugía, le advirtiera que la vida no es para siempre, el hijo de Isabel Pantoja tomó la decisión de apartarse de la prensa y dedicarse por completo a su mujer y sus hijos. Rivera está casado con Irene Rosales, con quien tiene dos hijos.

También habló de Isabel Pantoja, con quien no lo une una gran relación, pero de quien tiene buenos recuerdos, y en cada entrevista se acuerda. Contó que el momento más incómodo que tuvo que vivir con ella fue siendo adolescente, «me pilló haciéndome una pa… Me pilló justo en el momento que iba a terminar y acabé mirando a mi madre», confesó.

Lo más difícil para Kiko Rivera

Kiko Rivera confiesa también que no ha sido fácil ser hijo de una de las más populares tonadilleras. «Tienes que demostrar más que los demás y siempre me ha costado mucho», dice. Y dice que la fama le ha pesado. «Preferiría que mi familia fuese anónima. Yo apenas nací, estaba ya en el telediario», expresa.

Rivera no entendía el trato que tenía su madre para con él. «No me dejaba salir mucho y no entendía por qué», dice. El tiempo le ha permitido entender que las razones eran para protegerlo pero ha tenido que pasar mucho para comprenderlo. «Me costó mucho entenderlo y cuando cumplí 18 años, me marché de casa y no volví más», concluye.