Alejandra Rubio proclama su amor por Carlo Constanzia: «¡Feliz, feliz, feliz!»

A pesar de que apenas se han separado desde que saliĂł a la luz su historia de amor, Alejandra Rubio ha dejado ‘solo’ durante unas horas este sábado a Carlo Constanzia para despedirse de su tĂ­a Carmen Borrego y su gran amigo Kike Calleja antes de su marcha a ‘Supervivientes’

Y es que aunque su relaciĂłn se ha afianzado a pasos agigantados y cada vez pasa más tiempo en la casa del hijo de Mar Flores, todavĂ­a es pronto para presentarlo ‘oficialmente’ a su cĂ­rculo más Ă­ntimo, como ha dejado claro asistiendo sola a una fiesta de despedida en la que tambiĂ©n vimos a su madre, Terelu Campos.

Horas antes, Alejandra habĂ­a estallado en el platĂł de ‘Fiesta’ despuĂ©s de que su ex Iván, con el que sigue negando que haya tenido una relaciĂłn propiamente dicho -aunque reconoce que han salido alguna que otra vez- haya vuelto a hablar sobre ella en televisiĂłn y a acusarla de ‘compaginarle’ con Carlo Constanzia. «No voy a comentar nada más de eso, todo lo que tenĂ­a que decir ya lo he dicho y ya sabĂ©is que no hablo de mi vida privada. Intento estar tranquila» ha confesado, evitando confirmar si cree que lo Ăşnico que quiere este chico es «subirse al carro».

Aunque no desvela qué consejos le ha dado Terelu en este momento tan convulso de su vida en el que está en el ojo del huracán mediático, la nieta de Teresa Campos sí asegura que cuenta con su apoyo incondicional, desmintiendo así que esté disgustada con ella por su relación con Carlo: «Mi madre está a mi lado como siempre, no te puedo decir otra cosa».

Muy discreta en lo que a su historia de amor se refiere, Alejandra no puede evitar sonreír cuando escucha que su novio es «un pibón» que está «como un tren» y, como confiesa ilusionada «todo está muy bien». «Feliz, feliz, feliz, todo fenomenal» ha repetido hasta en tres ocasiones, confirmando que lo suyo con Carlo va viento en popa a toda vela.

Hablando de noviazgos, a todos nos ha sorprendido que la nueva novia de Edmundo Arrocet tenga 28 años, 46 menos que el ex de su abuela. Una diferencia de edad que a la hija de Terelu le parece «fenomenal».