comscore

Cristina Pedroche enseña el polémico juguete preferido que tuvo de pequeña

Cristina Pedroche ha decidido abrir las puertas de su pasado y llevar a sus más de tres millones de seguidores en Instagram a un recorrido íntimo por el cuarto que alguna vez fue su santuario de infancia. Este espacio, cargado de recuerdos y nostalgia, ahora se presenta como un testimonio tangible de su crecimiento y evolución.

 

El vídeo, compartido en su cuenta oficial, revela la habitación de la casa de Vallecas, el lugar que la vio crecer y que aún es el hogar de sus padres. Cristina Pedroche inicia el recorrido con una reflexión sobre la importancia de regresar a su hogar de origen, destacando que, a pesar de los años viviendo fuera, esa siempre será su casa y la habitación siempre será suya. «Mi madre tiene la habitación tal y como la dejé», comparte con un toque de nostalgia.

La estética de la habitación refleja la sencillez de una familia trabajadora, con suelo de losa, paredes con gotelé y un tamaño modesto. Entre los elementos que se mantienen inalterados se encuentran los juguetes de la infancia de Cristina Pedroche, que ahora están destinados a ser heredados por su hija. La cama, cubierta por un manto de peluches de distintos tamaños, despierta en ella recuerdos de sus primeras incursiones en el mundo de la moda.

 

En un gesto que resalta la evolución de su vida, las únicas modificaciones en la habitación son las fotografías en las que aparece junto a su esposo, Dabiz Muñoz. Su madre ha dispuesto cuidadosamente estas imágenes alrededor de un espejo de pie frente a la cama, marcando así la transición de soltera a casada.

cristina pedroche dabiz muñoz

Pedroche se sumerge en el viaje en el tiempo, compartiendo un retrato de su juventud y recordando la inocencia de aquellos días. Al mencionar la llegada de su hija, expresa su emoción al ver cómo la habitación que una vez fue su refugio encanta a la pequeña. «Qué recuerdos, a la niña le encanta la habitación, y a mí más», concluye emocionada, revelando el cálido abrazo de los recuerdos que perduran en esas cuatro paredes.

 

1
Cristina Pedroche y los Polly Pocket

Polly pocket pedroche

Uno de los juguetes preferidos de Cristina Pedroche que todavía sigue presente en esa habitación es un Polly Pocket. Ese histórico juguete fue objeto de una fuerte polémica allá por 2005.

Mattel retiró del mercado mundial ciertos lotes de los juegos Polly Pocket parecidos a los de Cristina Pedroche debido a la preocupante posibilidad de que las muñecas de plástico y sus accesorios, equipados con pequeños imanes, se desprendieran y fueran un riesgo para la salud de los niños. La notificación de este retiro fue recibida por el Instituto Nacional de Consumo, que rápidamente la transmitió a las distintas comunidades autónomas.

En el caso específico de España, la compañía informó de que se identificó la presencia de una partida defectuosa, lo que llevó a la retirada preventiva para evitar posibles situaciones de atragantamiento en los niños. Aunque en España no se reportó ningún incidente relacionado, Mattel recomendó a quienes tenían el producto que se comunicaran con el servicio de atención al cliente de la compañía.

 

En Estados Unidos, tres niños de 2, 7 y 8 años fueron hospitalizados después de ingerir imanes desprendidos de los juguetes, según informó la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de EE.UU. (CPSC). Esta entidad, en colaboración con Mattel, ordenó la retirada de 4,4 millones de unidades de Polly Pocket en todo el mundo, de las cuales 2,2 millones se distribuyeron fuera de Estados Unidos.

Cristina Pedroche enseña el polémico juguete preferido que tuvo de pequeña

Las muñecas afectadas por este problema fueron fabricadas antes de abril de 2005 y se comercializaron entre mayo de 2003 y septiembre de 2006. La Comisión aconsejó a los consumidores que disponían estos juguetes que los alejaran inmediatamente de los niños y se pusieran en contacto con la compañía para proceder a la devolución, recibiendo a cambio un vale para adquirir un producto nuevo. Algo que le pasó a Cristina Pedroche que conservaba en su casa el juguete 20 años después.