comscore

Curro Romero, 90 años del faraón de Camas

Curro Romero, cuyo nombre completo es Francisco Romero López, nació el 1 de diciembre de 1933 en Camas, una localidad de la provincia de Sevilla, España. Desde joven, demostró un interés innato por el mundo de la tauromaquia, una tradición profundamente arraigada en la cultura española. Su destino estaba marcado por la pasión y la valentía que caracterizarían su carrera como torero.

El pasado 1 de diciembre celebró su 90 cumpleaños junto a su mujer Carmen Tello, su hija Concha, el periodista José María García su mujer Montserrat Fraile, y el dúo Los del Río en el restaurante La Grulla de su Sevilla natal. Los del Río amenizaron la comida con su famosa canción ‘Sevilla tiene un color especial’, que corearon el resto de comensales.

 La infancia de Curro Romero estuvo vinculada a la cultura taurina desde el principio. Criado en una familia modesta, sus padres no podían permitirse grandes lujos, pero sí compartían el amor por la tauromaquia. Su padre, Antonio Romero, conocido como «El Pescaílla», fue un aficionado taurino que alentó la pasión de Curro por los toros. Esta influencia temprana se convirtió en la semilla que germinaría en una de las carreras más icónicas y controvertidas en la historia de la tauromaquia.

 Aunque la tauromaquia es una tradición profundamente arraigada en España, la carrera de Curro Romero fue única desde el principio. Su estilo, a menudo descrito como personal y creativo, desafió las normas establecidas en el mundo taurino. Debutó como novillero en 1954 en la Plaza de Toros de Aracena, y rápidamente llamó la atención por su valentía y gracia en el ruedo.

Curro Romero, 90 años del faraón de Camas

1
Curro Romero, torero desde 1959

Estatua de Curro Romero

 Curro Romero inició su etapa como matador de toros en 1959, consolidando su posición como una figura destacada en el mundo taurino. Su estilo, caracterizado por su elegancia y originalidad, le valió el apodo de «El Faraón». Sin embargo, a pesar de su destreza innegable, su carrera estuvo marcada por la controversia debido a su enfoque poco convencional y su negativa a seguir las reglas establecidas por la tradición taurina.

 Uno de los momentos más destacados en la carrera de Curro Romero ocurrió en la Feria de Abril de 1962, cuando se enfrentó a un toro de la ganadería de Juan Pedro Domecq. En una actuación histórica, Curro ejecutó una faena magistral, desafiando las normas establecidas y creando un nuevo estándar en la tauromaquia. Su estilo único, lleno de improvisación y arrojo, capturó la atención de los aficionados y le otorgó un estatus legendario.

 A pesar de su éxito en el ruedo, Curro Romero también enfrentó críticas y desafíos en su carrera. Su rechazo a seguir las pautas tradicionales y su enfoque poco convencional generaron controversia entre los puristas de la tauromaquia. Sin embargo, esta controversia solo sirvió para consolidar aún más su posición como un icono rebelde en el mundo taurino.

 A lo largo de las décadas, Curro Romero continuó desafiando las expectativas y sorprendiendo a la audiencia con su valentía y originalidad. Se retiró oficialmente en 1998, dejando tras de sí un legado único en la historia de la tauromaquia. Aunque su carrera estuvo marcada por altibajos y controversias, la huella de Curro Romero en el mundo taurino es innegable.

Después de su retiro del mundo del toreo, Curro Romero se dedicó a compartir sus conocimientos y experiencias con las generaciones más jóvenes de toreros. Su legado perdura no solo en las estadísticas y los trofeos, sino también en la influencia duradera que ha tenido en la evolución del arte taurino. Aunque algunos lo vean como un revolucionario y otros como un iconoclasta, nadie puede negar el impacto que Curro Romero tuvo en la tauromaquia.

Curro Romero, 90 años del faraón de Camas

 En conclusión, la historia de Curro Romero es una narrativa fascinante de valentía, originalidad y controversia en el mundo de la tauromaquia. Su impacto perdura más allá de las estadísticas y los premios, trascendiendo las normas establecidas y dejando un legado que sigue inspirando y desafiando a las generaciones futuras de toreros. Curro Romero, el Faraón de la tauromaquia, siempre será recordado como un pionero que cambió la cara de un arte centenario.

Curro Romero, 90 años del faraón de Camas