Chenoa, del chándal a la cobra: Cómo terminó con la persecución mediática más larga de España

Inolvidable, así es como describe la prensa del corazón el momento en el que la cantante Chenoa salió a pedir respeto a los periodistas que esperaban fuera del portal de su casa para preguntarle sobre su presunta ruptura con el también artista, David Bisbal. ¡Era cierto! Lo que pasaba es que Laurita, que era como la llamaba con cariño, se había enterado al mismo tiempo que los medios de comunicación.

Un cuento de hadas al más puro estilo millennial, que se resolvió con años de acoso mediático, directo o indirecto, hacia la cantante de Rutinas que lo cerró, como le caracteriza a ella, con humor y en el mejor momento posible, en el reencuentro de Operación Triunfo. ¿Os suena la frase Yo en chándal no salgo más? ¡Os lo contamos!

La aparición más desafortunada de Chenoa

Chenoa
Chenoa y David Bisbal comenzaron su relación amorosa en el programa Operación Triunfo

>En este punto de la publicación conviene hacer un flashback y situarnos en el 22 de octubre del 2001, primer programa de Operación Triunfo. Sin duda, toda una vida. En ese momento, 24 jóvenes se enfrentaban a un concurso que, sin darse cuenta, les convertiría, por unos meses, en las personas más famosas de nuestro país. Entre ellos estaban una jovencísima Chenoa y un, aún más joven, David Bisbal.

Según transcurrían los programas semanales, crecía la fama de los concursantes, y comenzaban a salir a la luz las primeras historias de amor. Como no podía ser de otra manera, claro, cuando metes en una casa veinticuatro siete a una veintena de veinteañeros.

Aunque la que más recordamos y la que todavía nos acompaña es la que vivieron el almeriense y la mallorquina (ambos felizmente casados con el doctor Miguel Sánchez Encinas y con la actriz Rosanna Zanetti), que todavía hoy no les podemos imaginar el uno sin el otro. ¡Siempre van a ser un pack!.

Y es que, los entonces novios nos enamoraron con sus interpretaciones de La Bella y la Bestia, El Alma en Pie y, especialmente con Escondidos, que pasó a formar parte de la banda sonora de nuestras vidas y de un romance que duró aproximadamente 4 años.

Fue en 2005 cuando David Bisbal dejaba a Chenoa en una rueda de prensa en Latinoamérica en la que aseguraba que seguían, «siendo amigos». Unas declaraciones que sorprendieron al mundo y también a Laura que seguía teniendo sus cosas en la casa que ambos compartían. ¡Imaginaros el papelón!.

Y es que fue la misma cantante de Soy lo que me das la que, años después, dijo que el andaluz nunca había terminado formalmente con ella. De hecho, en esos años los rumores de infidelidad con la diseñadora Elena Tablada estaban a la orden del día. Por eso mismo, la arista no dudó en poner sobre la mesa en su libro Defectos Perfectos, «los primeros rumores de infidelidad, que él siempre negó, las discusiones por tonterías» y cómo un día «al volver a casa me lo encontré con la maleta hecha».

En resumen «el peor día de su vida» fue el de esa rueda de prensa. «Le llamé y una voz contestó que aquel número no correspondía a ningún usuario. Él no estaba y el teléfono no era de nadie. Volví a marcar. Nada» y además añadió, «quería morirme. Llamé a su hermana. Vaya papelón, la pobre. Me dijo que lo entendiera, que no podía dar el número nuevo. Había cambiado de teléfono. Si me has querido, aunque sea un poco, ¡protégeme, coño!», escribió Chenoa.

Fue en ese momento, cuando protagonizó el chandalazo en que pidió a los periodistas, «un poco de respeto», y del que no se iba a deshacer hasta años después. Nosotros, en la redacción de Cotilleo.es la comprendemos perfectamente. Se encontró sola y no tenía mucha experiencia para lidiar con la presión mediática.

La no cobra que zanjó la polémica

> El reencuentro, 16 años después, de los concursantes de la primera edición de Operación Triunfo era la oportunidad perfecta de Chenoa para zanjar la polémica. Y así la utilizó aunque le costó un poco más de la cuenta.

Lo primero que hizo, aparte de contar abiertamente como fue su idilio con el almeriense, al que recordó con el cariño de quién piensa en un novio de la adolescencia, fue sacar su propia marca de ropa. Un movimiento estratégico y acertado, y es que una de las prendas que más éxito tuvieron fue una sudadera en la que se podía leer: «Yo en chándal no salgo más».

Porque es que después de diez años de persecución mediática en la que casi que se la tachaba como la novia de España, Chenoa decidió ganar dinero del asunto. ¿No me vais a dejar en paz? Perfecto, espera que por lo menos me lo llevo en caliente.

Unas palabras que escuchamos en su visita en El Hormiguero cuando le preguntaron por la presunta cobra que le hizo David Bisbal cuando, en el reencuentro cantaron Escondidos (una completa invención). ¿Entonces que hizo la mallorquina? Grabar un anuncio que era claro, claro, cristalino. «¿Tú compañía te cobra o no te cobra?», preguntaba a los espectadores antes de giñarle un ojo. Una indirecta con la que dejo más que claro que ya era suficiente.

No obstante lo terminó de cerrar en El Hormiguero: «Yo desde el minuto uno aclaré la situación, y en vista ante mi súper éxito de mi palabra y de la verdad, dije pues mira, ¿sabes qué?, nos vamos a reír todos y encima me lo llevo calentito.