No lo decimos nosotros, lo dice Jorge Javier Vázquez: «Si se decide a hablar auguramos malos tiempos para Rocío Carrasco porque la cría tiene garra y pocos filtros», publica en su Twitter. Y parece ser que al presentador de Mediaset razón no le falta a juzgar por el análisis que el catalán ha hecho en su sección para esta semana en la revista ‘Lecturas’.
Unas palabras que no van a dejar indiferentes a nadie y que, tras una pequeña pero intensa charla con la hija de la ex presentadora de Telecinco, predicen una época futura negra para la hija de Rocío Jurado y la ex mujer de Antonio David Flores. Un culebrón que, al parecer, no ha hecho más que comenzar…
Si se decide a hablar auguramos malos tiempos para Rocío Carrasco porque la cría tiene garra y pocos filtros. https://t.co/N2iTYxyoJy
— Jorge Javier Vázquez (@jjaviervazquez) July 5, 2017
5Un pasado aún sin resolver
Los cambios en la vida de Rocío Carrasco han sido radicales a lo largo de los años y su situación actual no es la mejor. La batalla judicial con Antonio David y la distancia con sus dos hijos es de lo más complicado que tiene la hija de la más grande. Hoy hacemos un repaso por la vida personal, sentimental y profesional de Rocío Carrasco.
Su primer amor fue Antonio David Flores. Se conocieron en el año 1994 cuando ambos coincidieron en Chipiona. Rocío tenía en ese momento 17 años y al poco tiempo se fueron a vivir juntos a una localidad barcelonesa porque Antonio estaba destinado allí como guardia civil.
Pero en 1999 comenzó su peor etapa: Cuando ya había nacido David, su segundo hijo, Rocío Carrasco y Antonio David Flores ponen fin a su relación y a su matrimonio. Lo que no sabían es que 18 años después seguirían enfrentados en los juzgados. Durante todos estos años han batallado públicamente y legalmente. El ex guardia civil es el que más veces se ha sentado en los platós para hablar del tema, aunque la hija de Rocío Jurado también pasó durante una época por lugares como ‘Tómbola’ o algunas revistas a pesar de renegar de todo eso años después y queriendo dejar de ser un personaje público cuando ya no le interesaba ni vivía de ello.







