Nervios y desazón en Casa Real. Se han cumplido los presagios e Iñaki Urdangarín ha salido de la prisión de Brieva para hacer, dos veces por semana, labores humanitarias en un centro religioso de Pozuelo de Alarcón. A su llegada no ha dudado en desafiar a su propia mujer y también a la reina Letizia. ¡Muy fuerte! Las fotografías de la página 3 son simplemente incomprensibles.

Un permiso poco habitual

> Aunque son muchas las voces que aseguran que Iñaki Urdangarín no tiene preferencias ni tratos de favor, lo cierto es que la concesión del permiso penitenciario ha sorprendido a propios y a extraños. No solo porque el juez Castro ha dejado claro que hay altas probabilidades de que el ex Duque de Palma vuelva a delinquir, sino porque la fiscalía y la Junta de Tratamiento se han opuesto frontalmente a que estos hechos se produzcan. Entre su argumentario, sostienen que fue Iñaki el que decidió cumplir condena en la más angustiosa soledad y que no hay motivo alguno para, como mantiene el juez que le ha dado la “libertad”, pensar que la encarcelación de Urdangarín puede provocarle un problema grave de sociabilidad. La salida del todavía marido de la Infanta Cristina ha provocado un auténtico cisma en Casa Real, sobre todo porque la Reina Sofía podría haber movido los hilos y, con ello, torpedear a la reina Letizia.

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