De las dificultades también se saca algo positivo. En medio de una etapa convulsa y difícil, María José Campanario ha recibido con alegría una buenísima noticia. Algo que ha hecho que saque fuerzas de flaqueza y rompa su silencio. Gracias a un escueto pero directo mensaje, deja K.O a uno de sus grandes enemigos, Kiko Hernández, cuyas mentiras han quedado al descubierto.

El día que marcó un antes y un después

Jesulín de Ubrique

> Dicen que las mejores cosas llegan cuando uno no las espera, algo de lo que María José Campanario puede dar fe. Lo que prometía ser una visita habitual a un restaurante supuso para ella el comienzo de una nueva e inesperada vida. La joven de Castellón se cruzó con Jesulín de Ubrique y este quedó prendado de ella. “Estaba en un restaurante en El Bosque, con mi familia… Ella venía con una amiga mía y las invité a que vinieran al campo a tomar el café. Allí le dije que se acordara de esta cara, que no se le iba a olvidar”, aseguraba el torero hace un tiempo en Hay una cosa que te quiero decir.

A pesar de estar convaleciente de un gravisimo accidente de tráfico, no lo dudó y sacó la artillería pesada. El dueño de Ambiciones puso todo de su parte y los resultados tardaron poco en llegar. Campanario, que trabajaba en esos momentos en Anatomía Patológica de un hospital, cayó rendida a sus encantos. Lo suyo fue desde el principio viento en popa. Tanto que en solo doce meses estaban pasando por el altar. Un “sí, quiero” celebrado en  la Hacienda Benazuza, en Sanlúcar la Mayor, que colocó a Campanario en la palestra. Su rutina comenzó a ser de dominio público y se convirtió sin buscarlo en la enemiga numero uno de Belén Esteban, la madre de la primera hija del de Ubrique.

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