Don Felipe y doña Letizia intentan agarrarse al timón para no zozobrar durante la tormenta que arrecia sobre sus cabezas. La monarquía está muy tocada y los reyes buscan un salvavidas para mantener a flote la institución. Casi parece una misión imposible. Primero, Corinna, y ahora Bárbara Rey despiertan las iras de la sociedad al saber de las prebendas que recibieron mientras fueron amigas especiales de don Juan Carlos. Un thriller que no tiene desperdicio.

Sacrificando al padre

Don Felipe ha tenido que sacrificar a su padre para no verse salpicado por su legado, marcado por la sombra de la corrupción y los delitos económicos. Así las cosas, quienes llevan las riendas en Casa Real han decidido apartar a don Juan Carlos para que no contamine a su hijo. Estamos ante un nuevo cordón sanitario como el que se impuso en su día en relación a la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín. Así las cosas, parece improbable que volvamos a ver a los dos reyes juntos en actos públicos. Tampoco se distribuirán fotografías. Estamos ante la Operación Salvar a don Felipe.

Las dos únicas personas que se salvan de la quema, aparte de don Felipe y doña Letizia, son la infanta Elena y doña Sofía. Ellas sí tendrán presencia en Palma. La hermana del rey regateará y la reina emérita acompañará a su hijo y a su nuera a la recepción que se ofrecerá el próximo viernes para autoridades y destacados miembros de la vida social de la isla.