Aunque parecía que la guerra entre Toño Sanchís y Belén Esteban había acabado, la realidad es bien distinta. Es cierto que hay una sentencia judicial firme que condena al representante. Sin embargo, él está dispuesto a todo para defender su verdad. Quiere mostrar al mundo que ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos. Una batalla con la que la ex de Jesulín de Ubrique no contaba y que, a buen seguro, hará que se quede tocada y hundida.

La realidad que Belén no quiere ver

> Está claro que Belén quiere ver a Toño hundido en la miseria, pero no lo va a conseguir. Ella es la niña bonita de La Fábrica de la Tele y de su buque insignia, Sálvame. Sin embargo, Sanchís está dispuesto a todo por defender su verdad. Además, quiere destapar la cara oculta de la Esteban. Ese lado B que él conoce tan bien y que ella se esfuerza por mantener alejado del foco mediático para su propia conveniencia. Puesto que en Mediaset no le dan espacio para poder hablar abiertamente de todo esto, él está buscando sus propias vías para hacerse oír.

Así, en su cuenta personal de Twitter, donde tiene casi 50.000 seguidores, ha destapado un dato que no le va a hacer nada de gracia a la madre de Andreíta. Toño ha revelado cómo fuero las audiencias de la última emisión de Sábado Deluxe, espacio en el que participó su enemiga. “Las audiencias del sábado 16 de marzo del Deluxe bajaron a un flojo 15,7% y 1.645.000 espectadores respecto a la semana pasada que hizo un 16,2%. Belén Esteban baja la audiencia. El final. Pagafantas. Yo no veo Sálvame”, aseguraba haciendo a alusión a la pérdida de popularidad que está acechando a la que durante años ha sido un auténtico animal televisivo. Pero hay algo que aún le duele más tal y como relatamos en la siguiente página.

Siguiente: Sus debilidades, al descubierto