Belén Esteban

Aunque parecía que la guerra entre Toño Sanchís y Belén Esteban había acabado, la realidad es bien distinta. Es cierto que hay una sentencia judicial firme que condena al representante. Sin embargo, él está dispuesto a todo para defender su verdad. Quiere mostrar al mundo que ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos. Una batalla con la que la ex de Jesulín de Ubrique no contaba y que, a buen seguro, hará que se quede tocada y hundida.

Del amor al odio en tan solo un paso

> Hay que remontarse al año 2007 para situarnos en el inicio de su relación. En ese año Belén Esteban protagonizó una polémica actuación en el carnaval de Tenerife. En la isla no solo se llevó el abucheo del público sino también el disgusto de descubrir irregularidades por parte de su mánager, Amador Mohedano. Como no hay mal que por bien no venga, en estas populares fiestas conoció a Toño Sanchís, al que convirtió inmediatamente en su representante. Aunque la realidad es que su relación traspasó lo laboral. Ambos se hicieron inseparables y se consideraban familia.

Sin embargo, tras muchos años en los que Toño fue la mano derecha de Belén y la persona que le ayudó a dejar atrás su parte más oscura, todo se truncó. La entrada de Miguel Marcos, el novio de ella, en escena, hizo que todo saltara por los aires. En 2015 la princesa del pueblo descubre que tiene en el banco menos dinero del que esperaba. Así, acusa a Sanchís de un supuesto delito de estafa. Él, por su parte, insiste en que tenían un acuerdo verbal en el que habían decidido que se quedara con el 30% de cada contrato conseguido para Belén y no con el 20% como suelen hacer casi todos los representantes. La guerra no había hecho más que empezar, entérate de todo a continuación.

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