La familia real atraviesa su momento más delicado. A las críticas que sufre la institución hay que sumarle las desavenencias entre sus miembros. Nada es lo que parece en un clan que se desangra en luchas internas. Doña Letizia y doña Sofía mantienen una inexistente cordialidad de cara a la galería. Mientras tanto, la infanta Elena ha vuelto a perder brillo mediático. Sin embargo, no piensa quedarse callada y mueve ficha.

Letizia recibe el mensaje definitivo

reina Letizia

Si algo tiene Letizia es que no puede vivir sin sus hijas. Está completamente volcada en ellas. Según algunos, en exceso. Leonor y Sofía son el centro de su universo desde que nacieron. Ningún detalle relacionado con las niñas queda al azar. La reina se ocupa y preocupa en tenerlo todo controlado. Tal como ha podido comprobarse, es una mamá muy cariñosa. No duda en abrazarlas y prodigarles gestos de amor en público.

Cuando en Zarzuela vieron que doña Letizia estaba dispuesta a romper el matrimonio con don Felipe, “los hombrecillos grises de palacio”, como así se refería Sarah Ferguson al personal con mando en plaza en Buckingham Palace, movieron los hilos para enviar un mensaje contundente a la reina sobre cuál sería su situación. Más o menos, le dijeron que junto a don Felipe, todo. Alejada de él, nada.