Lleva décadas siendo un peso pesado del mundo del espectáculo. Sin embargo, Isabel Pantoja tiene la capacidad de seguir dejando con la boca abierta al público. Durante la final de Gran Hermano DÚO se convirtió en la auténtica protagonista de la velada a pesar de que no ha formado parte de la convivencia. La tonadillera rompió su silencio y protagonizó dos momentazos que se convierten en auténticos hitos de la televisión.

Irene Rosales y Kiko Rivera
Irene Rosales y Kiko Rivera en la foto promocional del concurso.

El paso de Kiko Rivera por la casa más famosa de Guadalix de la Sierra ha sido épico. A pesar de que no ha podido convertirse en finalista, Gran Hermano DÚO le debe a él buena parte de su éxito. A los anales de la historia pasará aquella revelación en la que el joven confesaba sin miedos haber sido adicto a las drogas. “Sufrí un problema. Consumía hachís y marihuana cada día“, explicaba con enorme fortaleza. “Decírselo a mi madre fue lo más duro”, añadía durante estos tres meses de encierro.

Aquello dio pie a que su familia hablara públicamente de este problema ya subsanados. Su prima Anabel, sus hermanos y cuñadas… Todos le felicitaron por la valentía de haberlo contado. También le dieron las gracias por ayudar con su ejemplo. Sin embargo, el público deseaba conocer de primera mano el testimonio de la persona más importante para él: su madre. Isabel Pantoja prefirió guardar silencio. Sin embargo, ayer volvió a reaparecer y se hizo eco de esta importante revelación.

Las primeras declaraciones de Isabel sobre el problema de Kiko

Kiko Rivera y su madre, Isabel Pantoja, escuchando atentamente la maestro de ceremonias.

“Me harté de llorar aquella noche. No sabía que lo iba a contar, pero luego me sentí muy orgullosa de él”, decía Isabel sin poder contener la emoción.“Nos costó mucho, pero lo importante es que ahora mi hijo está bien. En ese momento dejé todo para estar con él y con mi nuera Irene, a la que adoro”, decía. Y es que tanto ella como el resto del clan están muy agradecidos con la mujer de Kiko, que ha estado ahí de forma incondicional

“No me separé de Kiko ni un solo segundo. Gracias a Dios ahora está sano”, explicaba Isabel desde la casa de GH DÚO, donde acudió personalmente para desear suerte a su primogénito minutos antes de saber el veredicto del público. Y aunque el hecho de verla allí ya hizo que se disparara la audiencia, lo mejor estaba aún por llegar…

Isabel Pantoja toma el relevo de su hijo

Kiko Rivera en el momento más esperado de la gala final de GH DÚO

La exitosa cantante hizo una entrada triunfal en la que ha sido la vivienda de su hijo en los últimos meses. Kiko la recibió con gran entusiasmo. No es de extrañar, la ha echado mucho de menos en este tiempo. Si ya la sola presencia de Isabel en el programa sorprendió al Dj y enamoró a la audiencia, la confesión que le hizo en pleno directo no se quedó atrás. Ante la insistencia de Jordi González, encargado de presentar el reality ante la baja de Jorge Javier Vázquez, Pantoja confirmaba el bombazo que lleva semanas circulando por las redacciones.

Estoy feliz, voy a ir a Supervivientes“, decía. Kiko, con una mezcla de incredulidad y emoción, la abrazó fuertemente. Justo ahí le dijo con su habitual sentido del humor: “¡Qué malamente lo vas a pasar!”. Y es que él joven sabe mejor que nadie la dureza de estar en los Cayos Cochinos. Por supuesto, se alegra enormemente de que Isabel haya tenido esta oportunidad y la haya aceptado. Sobre todo tras ver lo emocionada que ella está ante esta aventura.

“Voy a intentar dar todo lo que mi cuerpo pueda. Me lo voy a pasar estupendamente. Soy una persona que puede convivir con todo el mundo. Yo he sido siempre una forofa de ese programa. Verme en esa isla era un sueño”, comentaba Isabel Pantoja. Además, avanzaba que dejará sorprendidos a todos por sus buenas dotes con la pesca. “Es lógico que en las pruebas físicas alguien de 20 años tenga más agilidad. Pero en ese reality la cabeza hay que tenerla muy bien. Y yo, por suerte o por desgracia, la tengo muy bien”, compartía.