Las cosas no están siendo nada fáciles para María Teresa Campos. Un annus horribilis al que parece que le está dando la vuelta. La presentadora está haciendo todo lo posible por salir de este bache y plantarle cara a la mala suerte. La líder del clan más famoso de España está preparando una enorme sorpresa que quería mantener en el más absoluto secreto. Sin embargo, se ha encontrado con que la enemiga está en su propia casa…

La luz al final del túnel

María Teresa Campos zapatos

Parece que María Teresa Campos está esperanzada. Cree que esta vuelta al trabajo será el primer paso para decir adiós a una etapa en la que todo se ha puesto en su contra. Para empezar porque la recaída de su primogénita en el cáncer el pasado verano supuso para ella un duro mazazo. Además, la pesadilla que ha vivido Terelu tras las complicaciones surgidas a raíz de su doble mastectomía han sumido a su madre en una gran preocupación. Por si esto fuera poco, está muy intranquila con los continuos viajes que su pareja, Edmundo Arrocet, está haciendo al otro lado del charco.

Tampoco ha encontrado consuelo en uno de los proyectos empresariales que más ilusión le hacía: su línea de zapatos. La acogida no tuvo nada que ver con lo esperado. Esta colección se ha dejado de fabricar y los pares que no se han vendido han sido retirados del mercado. Ni grandes ni pequeñas superficies quieren apostar por ellos en su catálogo de productos. Ahora mismo están acumulando polvo en un almacén que se ha alquilado en exclusiva para eso. Para darles salida incluso se ha planteado subastarlos.