Terelu Campos visitaba hoy el plató de ‘El Programa de Ana Rosa’ para hablar sobre el nuevo programa del reality ‘Las Campos’. En esta ocasión, el programa tratará sobre la relación que tienen María Teresa Campos y sus hijas con el sexo, todo un tema morboso que ha llevado al polémico colaborador de televisión Alessandro Lequio a hacer una pregunta de dos rombos. “¿Eres más de mortero o de monedero?”, ha preguntado el polemista de ‘AR’ haciendo referencia a una expresión que ha escuchado en ‘Sálvame’. ¿La respuesta? ¡Toda una revelación!

Sí, algo que ni siquiera la misma Ana Rosa se esperaba como respuesta. Y es que, tras unos segundos con gestos de ‘no me lo puedo creer’, Terelu supo salir airosamente de la situación respondiendo “en el sexo prefiero que me den por delante, tú qué crees, ya me dan por detrás en otros lados”, añadía, en alusión a las críticas que la hija de María Teresa Campos recibe continuamente en la cadena de Mediaset.

Un adelanto que, sin duda, nos deja con la miel en los labios y nos dan muchas, muchas ganas de querer que llegue ya el próximo sábado a las 18:00 h. en Telecinco para ver la nueva entrega de ‘Las Campos y el sexo’. Y como ya adelantaba en su día Terelu en la portada de ‘Interviú’, “le encanta el sexo a deshoras”… ¡Vaya capítulazo nos espera! ¡Qué hot todo!

Hagamos un corrido por los hombres que han amado con pasión a la mayor de las hermanas Campos:










Corría el año 1991 cuando una joven y esbelta Terelu Campos cumplía su misión profesional en la cadena pública. Conoció a Miguel Ángel Polvorinos en Televisión Española donde el joven ejercía de cámara. No es la primera vez que un técnico o cámara de televisión se enamora perdidamente de la presentadora. Caso idéntico es el que vive actualmente Irma Soriano, quien está casada con Mariano, un cámara de Canal Sur con quien se comparte su vida desde 2006. El matrimonio de Terelu Campos y Miguel Ángel Polvorinos tan solo duró cuatro años. Cuentan que tanto Terelu como su familia estaban más que ilusionados con Polvorinos, sin embargo, la cosa no salió bien.