Si hay una persona que merece todos los títulos como divina, esa es Carmina Ordóñez. No hubo ni hay belleza igual en nuestro país desde que la luz de la reina de corazones se apagó para siempre. Hoy, hace 16 años que encontraban el cuerpo de nuestra protagonista sin vida en su casa, un día que nadie olvidará y que se ha quedado grabado en el recuerdo de todos los españoles que la queríamos y admirábamos.

Destacó por muchas cosas, pero sobre todo por su seguridad frente las cámaras y por sus impecables vestimentas a todos los sitios a los que acudió, en los que lograba ser el centro de todas las miradas por su indiscutible belleza y presencia. Hay pocas madres que destacan más que sus hijos en el día de su boda, Carmina eclipsó todos os focos cuando Francisco y Cayetano se dieron el ‘Sí, quiero’ con sus primeras parejas por lucir conjuntos inolvidables.

Su relación con Paquirri, los dos hijos que tuvo con él, sus entrevistas en las revistas y en los platós de televisión, la gente con la que se codeaba, su relación con Julián Contreras o los romances que tuvo a lo largo de su soltería… Carmina fue una de las grandes figuras del folclore de este país, no solo por su historia sentimental y familiar, sino por la gente que tuvo el honor de permanecer a su lado en los buenos y en los malos.

Siempre dijo que no llegaría a cumplir 50 años y así se cumplió. La vida de la divina se apagaba de la manera más extraña e injusta tras haber estado varios meses luchando con su peor enemigo, ella misma. Aún así, el paso del tiempo no ha borrado la imagen intachable que Carmina Ordóñez consiguió después de demostrar su responsabilidad como mujer, madre y personaje público.

Un año más, recordamos a Carmina Ordóñez y eso implica acordarnos de las frases más típicas de nuestra personaje: “Estoy divinamente” que siempre decía con una sonrisa de oreja a oreja cuando la prensa le preguntaba por cómo estaba. Allá donde esté sabemos que nos está alumbrando con esa belleza que siempre lució como nadie.