Está nominado por segunda vez, pero la audiencia debería premiarle por haberse abierto en canal con confesiones por las que podría haber ganado miles de euros. Kiko Rivera no debe ser el expulsado de Gran Hermano.

Kiko Rivera no puede abandonar Guadalix de la Sierra. Está demostrando ser el concursante más noble, transparente y sincero de la edición por parejas de Gran Hermano. Un concurso en el que ha descendido a los infiernos para narrar sus problemas en el pasado y ha subido a los cielos convirtiéndose en inmune varias semanas. Porque Kiko Rivera -y también su inseparable Irene- está entregándose sin fisuras a un concurso que no quiere abandonar. De ninguna de las maneras.

Este próximo jueves Kiko tiene que salvarse de la expulsión. A pesar de la campaña que muchos han orquestado para que se quede fuera del reality, hay motivos suficientes para mantenerlo dentro. Es luz y guía, talismán y hasta ejemplo del concursante perfecto. De nada debe servir que algunos inciten a la audiencia a que su contador sume votos por una evidente animadversión hacia los Pantoja, no solo porque Kiko ha entregado a GHDúo todos sus miedos, sus fracasos y sus éxitos, sino porque ha tenido el arrojo y la valentía de comportarse sin dobleces.

Natural, divertido y ejemplar

Es, su naturalidad, la clave de su propio éxito. No imita, no suaviza ni esconde. Es Kiko Rivera. Es Pantoja hasta la médula, tan temperamental, pasional y emocional que su madre. Sabe pedir perdón, mostrarse humano e irascible ante las injusticias y apaciguador en tiempos coléricos. Se mueve bien, incluso, caminando entre arenas movedizas. Por eso ahora todos aplauden sus gestos dentro de la casa, el verdadero horno donde se cuece la convivencia. Incluso con la deslenguada Ylenia ha conseguido tener una relación sin prejuicios, sin rencores, sin miedos ni dubitaciones.

Por todo ello, es evidente que Kiko debe quedarse, una semana más, dentro de la casa de cristal. Entra ahora en sus perfiles de las redes sociales y sigue los pasos para que Kiko sea salvado. ¡Todos con Kiko!