Todos asumimos que los cachés de los colaboradores habituales de Sálvame son estratosféricos. Nadie se deja utilizar por bagatelas. Diez años en antena, y además alimentando las audiencias de toda la cadena, tiene su precio. Y no precisamente barato. Se sabe que Jorge Javier Vázquez se echa al colate cada año tres millones de euros por ser el timonel y el que mejor sabe explotar la bomba que tiene entre manos. En segundo lugar, Belén Esteban, que se embolsa su medio millón anual, exclusivas no incluidas. Podría parecer que debería ser suficiente para ellos con estos sueldos por estar cuatro horas en un plató, la mitad de las veces gritando o lanzándose a la yugular de otros. Sin embargo, ser un fijo de Sálvame (aspiración con la que muchos sueñan) te abre otras suculentas puertas: la publicidad a marcas. Y es que Sálvame es una auténtica máquina de hacer dinero. ¿Sabías cuánto dinero se van a sacar los colaboradores de Sálvame desde la playa? Siéntate, porque te va a dejar anonadado.

MARÍA PATIÑO, ¿LA MENOS PAGADA?

Es un hecho. Aunque se haya esforzado por ser una de las claves de Sálvame, y sea la encargada de conducir la disección light del programa, su caché sigue sin ser tan abultado como el megapoderoso Jorge Javier, y menos incluso que lo que cobra Belén Esteban, que no está siempre en plató y que tiene más momentos de tranquilidad. Quizás sea uno de los motivos por los que se ha convertido en una de las más activas en monetización de sus perfiles sociales. Al fin y al cabo, de algo hay que vivir, y salir en televisión da caché.