En los últimos meses se ha estado pintando una imagen modélica de la hija de doña Elena de Borbón. Algunos medios se han empeñado en ensalzar la figura de Victoria Federica de Marichalar y la retratan como un joven ejemplar. Nada más lejos de la realidad, algunas actitudes de la nieta mayor de los eméritos dejan mucho que desear y no se corresponden con las que se esperan de alguien de su posición. Ahora, sus mentiras han quedado  descubiertas y la reputación de la Corona no ha salido muy bien parada. ¿Quieres saber más detalles sobre esta polémica? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.

La verdadera cara de Victoria Federica

Letizia

> Si bien empezó pareciendo una niña dulce cuando todavía no había alcanzado la pubertad, la adolescencia hizo estragos en su carácter y la convirtió en una chica rebelde muy difícil de llevar. Fuentes cercanas a Casa Real señalan que doña Elena ya no sabe qué hacer con su hija, que bajo su parecer “hace lo que quiere” y está “despendolada”. A la infanta no le hace ni pizca de gracia que llegue a las tantas de la madrugada después de sus noches de fiesta, en las que según varios testigos acaba “trifásica” en conocidas discotecas de la capital.

La relación entre madre e hija no está pasando por su mejor momento y han llegado a protagonizar algunos enfrentamientos en público. El último de ellos tuvo lugar no hace mucho tiempo. A Victoria Federica le asomaba el tirante del sujetador y su madre fue a colocárselo. Rápidamente, de Marichalar la reprendió y le dedicó una mirada de muy pocos amigos. Al parecer se dedicaron unas palabras nada amables, algo usual en su difícil día a día. Una muestra más del carácter rebelde de la nieta mayor de los eméritos y de que no es cómo se nos ha querido pintar.