De un tiempo a esta parte, Iñaki Urdangarin encadena una noticia tras otra. Todas ellas malas. El que fuera duque de Palma tenía todas sus ilusiones puestas en poder pasar el verano en familia y no en la cárcel de Brieva. Sin embargo, sus planes nuevamente se han visto trastocados. Aunque cuenta los días para disfrutar de un permiso, quizá luego prefiera estar aislado de la realidad.

Unos problemas que solo empeoran con el tiempo

> La relación entre Cristina e Iñaki parecía irrompible. Que ella decidiera no separarse tras la imputación dejaba claro que su amor estaba por encima de todo y de todos. La infanta demostró que estaría al lado de su marido en las alegrías y en las penas, que no cogería el camino fácil para quedar bien de cara a la opinión pública. Sin embargo, las cosas han cambiado. No lo esperaban ni ellos ni nadie, pero una crisis parece planear sobre su matrimonio y no pueden hacer nada por evitarlo.

“Nadie habla del sufrimiento de las esposas de los presos por delitos económicos. La situación de la infanta todavía es más dura que la de Urdangarin. Pasar de palacios, reverencias y premios de vela a una prisión, a un vis a vis carcelario de un par horas en una habitación tipo  hostal humilde, dos camas, mesita de noche y baño con váter, bidé y ducha, con la libido por los suelos, y sin nada qué decirse es muy difícil de soportar. La falta de contacto enfría los amores más profundos y los amores más sólidos”, le decía a Eyre una persona que trabaja en las prisiones. Te adelantamos cuál es la situación a la que se va a enfrentar.

Siguiente: Máxima alerta ante el momento definitivo