De un tiempo a esta parte, Iñaki Urdangarin encadena una noticia tras otra. Todas ellas malas. El que fuera duque de Palma tenía todas sus ilusiones puestas en poder pasar el verano en familia y no en la cárcel de Brieva. Sin embargo, sus planes nuevamente se han visto trastocados. Aunque cuenta los días para disfrutar de un permiso, quizá luego prefiera estar aislado de la realidad.

Su peores presagios se hacen realidad

> A la vez que este proceso judicial iba avanzando, el matrimonio se alejaba de la corona. De hecho, Felipe VI decidía revocar el ducado de Palma a su hermana y a su cuñado. La relación fraternal se rompía sin posibilidad de volver atrás. El punto álgido de todo esto se produjo en junio de 2018. Fue entonces cuando el Tribunal Supremo dictaba sentencia: cinco años y diez meses de prisión para Iñaki Urdangarin. Un duro varapalo para él, que defendió hasta el último momento su inocencia.

El marido de la infanta Cristina ingresaba en la cárcel de Brieva. Un centro penitenciario en el que está recibiendo las visitas de su familia, que se niegan a hablar de esta traumática situación. Y aunque lleva unos nueve meses allí encerrado, parece que Urdangarin no soporta más la situación. En decisión conjunta con su abogado, han decidido llevar a cabo una llamativa jugada. Ha presentado un recurso de amparo contra la sentencia de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que emitió su condena. Lo que no imaginaba es lo que se encontraría tras este movimiento…

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