De un tiempo a esta parte, Iñaki Urdangarin encadena una noticia tras otra. Todas ellas malas. El que fuera duque de Palma tenía todas sus ilusiones puestas en poder pasar el verano en familia y no en la cárcel de Brieva. Sin embargo, sus planes nuevamente se han visto trastocados. Aunque cuenta los días para disfrutar de un permiso, quizá luego prefiera estar aislado de la realidad.

Un cuento ¿con final feliz?

> Hay que viajar en el tiempo y situarse en 1996 para comenzar a hablar de la historia de amor de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin. La infanta se quedó prendada del jugador de Balonmano cuando se cruzó con él en los Juegos Olímpicos de Atlanta. La química entre ellos fue instantánea. Tanto, que solo un año después decidieron dar el importante paso de casarse. El lugar elegido para hacerlo fue Barcelona, ciudad en la que fijaron su residencia. Fue también en Cataluña donde formaron su numerosa familia. Allí nacieron Juan, Pablo, Miguel e Irene.

En 2011 dejaban atrás vivencias y recuerdos para instalarse el Washington por motivos laborales del duque de Palma. Solo dos años después de aquel retiro americano, su vida daba un giro radical. De manera completamente inesperada, Iñaki Urdangarin era imputado en Nóos; un caso de corrupción que se convertía en la antesala de una auténtica pesadilla. Además, esto arrastraba también por el fango a su mujer. Una situación que generó un enorme revuelo. Era la primera vez que un miembro de la monarquía se veía envuelto en un escándalo de tal envergadura. Pero lo peor estaba por llegar….

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