ratón

Poco a poco y, a medida que se va avanzando en el calendario, se van ganando minutos de luz diurna, las temperaturas comienzan a suavizarse y los árboles y plantas comienzan a florecer, señal inequívoca de que la primavera ya está a punto de llegar.

Pero la primavera no viene sola, sino que trae consigo un sinfín de pequeños, o no tan pequeños animalillos que pueden traer de cabeza a más de uno. Con las flores y la primavera llegan también lo que comúnmente la sociedad conoce como bichos.

Y es que, tal y como indican desde Desinfecciones Unión, “es usual entre los clientes que requieren nuestros servicios que empleen el nombre de bicho para designar a distintos tipos de animales, entre los que se pueden encontrar cucarachas, hormigas, moscas y mosquitos, garrapatas, polillas, así como diversos roedores. Bichos que si no son eliminados correctamente pueden llegar a suponer un problema para la salud de las personas y también, en algunos casos, un peligro para los edificios dado que algunos de ellos son auténticos especialistas en causar daños estructurales”.

De hecho, la proliferación de algunas plagas urbanas, como la de la rata topo, en algunas ciudades del norte de España ha llegado a provocar problemas en el mobiliario urbano con el consecuente riesgo para las personas. Y es que, estas ratas son capaces de poner en jaque a cualquier ciudad, dejando sin suministro eléctrico semáforos y farolas, causando un verdadero caos.

Sin embargo, a la hora de hablar de los hogares los roedores no son los únicos capaces de dañar los elementos estructurales, sino que existen otros, entre los que se encuentran las termitas, que pueden convertirse en una verdadera pesadilla, especialmente para aquellos que se saben viviendo en una vivienda cuyo elemento de construcción principal es la madera, algo no muy típico en España, aunque lo que sí existen son muchas viviendas antiguas que todavía conservan vigas de madera.

En cualquier caso, y ya se trate de roedores o de cualquier otro bicho, lo cierto es que la mayoría de personas presenta algún tipo de fobia relacionada con ellos, siendo las más comunes la murofobia o miedo a ratas y ratones, la aracnofobia o miedo a las arañas, la apifobia o miedo a las abejas, y la entomofobia, que es el miedo a los insectos en general. Siendo precisamente estos miedos los que hacen que estén alerta y ante el mínimo signo de su presencia en los hogares acudan a los servicios de profesionales que garanticen que ninguna plaga ni bicho está presente en sus hogares.