Sin duda estos últimos meses han sido muy duros para Miguel Bosé. A la muerte de su madre, Lucía Bosé, por coronavirus, el pasado 23 de marzo, se une la interminable batalla judicial que mantiene con Nacho Palau por las medidas de filiación relativas a sus cuatro hijos. Además, sus controvertidas declaraciones públicas acerca de la pandemia del Covid-19, le han granjeado más de un enemigo que le acusa de “conspirador” y “paranoico”.

El cantante, pese a no ser momentos fáciles para él, pone al mal tiempo buena cara y continúa con su día a día en la capital, donde está pasando este verano con sus hijos. En esta ocasión Miguel Bosé aprovechó la jornada para realizar la compra en uno de los supermercados cercanos a su domicilio y es que, a juzgar por las imágenes, el artista se encuentra muy cómodo realizando algunas de las tareas del hogar y nos sorprende con una faceta hasta ahora desconocida en él.

De regreso a casa, cargado con el carrito de la compra, Miguel lució una silueta bastante más abultada de lo que nos tiene acostumbrados. Sin embargo, parece que estos kilos de más, tan comentados por el público, no le importan. Optando por un look ‘total black’ muy cómodo con pantalón de chándal y polo de manga larga, el cantante no se dejó ver con la mascarilla reglamentaria en ningún momento.