La alianza y amistad entre humanos y perros comenzó en pleno Paleolítico, hace ya más de 30.000 años. En principio los perros ayudaban a los hombres en las tareas de la caza, el principal medio de subsistencia en aquel tiempo. Sin embargo, esta relación de interés creó pronto unos lazos afectivos que continúan hasta hoy, cuando los perros son considerados como parte de nuestras familias. En webs como https://loscompis.es puedes encontrar todo cuanto necesiten esos peludos que son nuestros más queridos y leales amigos.

Aunque cada perro es especial, hay algunos que han realizado, a lo largo de la historia, gestas extraordinarias, siempre demostrando su amor hacia los humanos, y que han quedado en nuestra memoria colectiva.

A continuación te mostramos a algunos de esos perros que solo pueden ser calificados como héroes.

Hachiko

Perro de raza Akita cuya sola mención consigue que niños y adultos experimenten una emoción como solo pueden provocar los actos de amor absoluto.

Hachiko fue un perro nacido en Japón, en 1923. Fue adoptado por un profesor de la Universidad de Tokio.

Desde que era un cachorro, acompañaba a su amo hasta la estación de Shibuya, desde donde partía hacia su trabajo en las aulas. Hachiko esperaba todo el día la vuelta del profesor en la misma estación, y cuando regresaba lo recibía con toda la efusión y cariño, acompañándolo a casa.

Pero un día el profesor no volvió. Un ataque al corazón acabó con su vida durante una de sus clases. Hachiko nunca lo aceptó y le estuvo esperando todos los días de su vida en la estación hasta su muerte, en 1935.

Tanta fue la admiración que provocó entre los japoneses que erigieron una estatua conmemorativa del perro en el mismo lugar en el que, cada día, esperaba a su querido dueño.

La película Hachiko, siempre a tu lado, protagonizada por Richard Gere en 2009, recrea esta maravillosa historia.

Balto

Husky siberiano nacido en Alaska en el año 1919, fue un perro de trineo que hizo historia al liderar a su equipo en la conocida como Carrera del suero a Nome, en 1925, consiguiendo que un cargamento de medicamentos para combatir una epidemia de difteria llegara a tiempo a su destino, lo que salvó centenares de vidas.

Su hazaña lo convirtió en un héroe para la nación norteamericana, apareciendo en las portadas de los periódicos de todo el país.

En la actualidad son muchos los que rinden homenaje al heroico can llevando flores a la estatua que se erigió en su honor en Central Park, cuya inscripción es: Resistencia – Fidelidad – Inteligencia.

Stubby

Más conocido como Sargento Stubby, fue un héroe de la Primera Guerra Mundial, en la que consiguió numerosas condecoraciones por su valor y en la que consiguió ser ascendido a sargento, siendo el único entre los de su especie en conseguirlo.

Stubby era la mascota del 102º Regimiento de Infantería del Ejército de los Estados Unidos y, entre sus actos heroicos destaca el aviso que dio a su regimiento de un ataque con gas mostaza, que detectó a tiempo gracias a su olfato, y la captura de un soldado alemán, al que sujetó con sus dientes hasta que llegaron los hombres de su regimiento.

Increíble, ¿verdad? Pues son muchos otros los casos de actos valientes de estos maravillosos animales, siempre guiados por su amor hacia los humanos. En cierta manera, son ellos quienes nos humanizan, y siempre será poco el amor con el que les correspondamos.