El pasado sábado 18 de febrero se celebraba el segundo concierto de la nueva gira de Isabel Pantoja. Este segundo concierto venía precedido de un gran éxito en su reaparición en Madrid, la cantante debía estar a la altura en la ciudad de Barcelona. Y como dice su canción, así fue: Pantoja brilló musicalmente y lo dio todo ante un público totalmente entregado al que brindó con tres horas de concierto acompañada de una orquesta sinfónica brillante. Bien es cierto que Isabel no logró llenar al completo el Palau Sant Jordi, pero sí llenó un 66% del aforo del concierto vendiendo unas 8.000 entradas.

El concierto empezó muy puntual a las nueva y media de la noche y se alargó hasta las doce y media. Como ya sabíamos, Isabel Pantoja se acordó constantemente de su amigo Juan Gabriel al que quiere homenajear con esta gira en la que canta todas las canciones de su nuevo disco compuestas por el artista fallecido y del que alabó su gran lealtad como amigo, dejando ahí su primer mensaje para quienes no lo fueron.

Del concierto destacó mucho la presencia de Raquel Bollo. Ambas habían perdido su relación de amistad en los últimos tiempos y no tenían ningún tipo de contacto tras un enfado de la cantante. Nadie esperaba su presencia ya que en Madrid no había sido invitada a la reaparición, pero finalmente ha sido Barcelona el lugar elegido para ese reencuentro entre las dos amigas que parecen haber arreglado sus diferencias con este acercamiento. Además, Pantoja estuvo tan cercana con la familia de Bollo, que en medio del concierto dedicó una canción a su ahijado, Manuel Cortés, y al hijo pequeño de Raquel, Samuel, que se encontraban en primera familia junto a su madre.

Últimamente se había hablado de un pequeño distanciamiento entre Pantoja y Luis Rollán, pero también estuvo disfrutando del concierto como lo ha hecho siempre, acompañado de su comadre Raquel Bollo y su marido Alejo. Además, una vez acabado el concierto, tuvieron tiempo para el cachondeo y las fotos.

Otra de las anécdotas fue cuando Isabel dejó al descubierto su liga al levantar la falda en una de sus canciones. También asombró un momento que no pasó para nada inadvertido: a Pantoja se le cayó en dos ocasiones un pendiente, así que con toda naturalidad decidió sacárselos y seguir el concierto sin ellos pidiendo que alguien se acercara a buscar los pendientes no le fuera a pasar como a Lola Flores. Un comentario divertido que quizá también podría tener algo de ‘guasa’, como diría ella, si recordamos que la relación entre las dos folclóricas nunca fue buena y siempre se habían lanzado más de una pullita.

En conclusión y a pesar de las polémicas, Isabel sigue siendo más Pantoja que nunca y que se prepare todo el mundo porque ha vuelto por la puerta grande.