Penélope Cruz

La muerte del diseñador Karl Lagerfeld ha levantado muchas ampollas. Esta triste desaparición del que era un auténtico referente del mundo de la moda ha puesto de manifiesto comportamientos que hasta ahora desconocíamos de Penélope Cruz. La que fuera su musa y amiga está recibiendo un sinfín de críticas por su comportamiento tras esta sonada pérdida

Penélope Cruz
Penélope Cruz saltó a la pasarela, en la que se guardó un minuto de silencio, vestida de blanco y con una flor del mismo color.

Completamente inesperada. Así ha sido la asistencia de Penélope Cruz a la Semana de la Moda de París. Especialmente porque la actriz no ha ocupado el front row igual que otras celebridades sino que se ha atrevido a subir a la pasarela. La vecina más ilustre de Alcobendas se ha convertido en una top model más y ha desfilado en el Grand Palais de la capital gala. Un enclave mágico en el que se presentaba la colección de Otoño/invierno 2019-2020 de Chanel. Sin duda, la más especial de la maison puesto que se trata de la última que diseñó Karl Lagerfeld.

La unión de Penélope y Lagerfeld no se limitaba lo meramente profesional. Ella es desde hace unos meses embajadora de la firma francesa, pero también era amiga personal del polémico diseñador. Tenían a sus espaldas muchos años de amistad y vivencias conjuntas. “Ha sido todo un honor desfilar para Chanel en la presentación de la última colección de la vida de este genio“, decía la intérprete tras rendirle homenaje. Sin embargo, lo que a priori parece un bonito gesto hacia un amigo ha hecho que Cruz se coloque por voluntad propia en el centro de la diana. Las críticas no paran de sucederse y te desvelamos los motivos.

Una ausencia injustificable

Penélope Cruz y Karl Lagerfeld
Penélope Cruz y Karl Lagerfeld en una foto de archivo tomada durante el Festival de Cannes.

El káiser de la moda fallecía el pasado 19 de febrero a causa de un cáncer de páncreas al que no pudo ganar la batalla. Escasos segundos después de conocerse la fatídica noticia, las palabras de cariño hacia el alemán, que decía adiós con 85 años, se sucedían a lo largo y ancho del mapa. Compañeros de profesión, actrices, cantantes, periodistas y anónimos alababan su maestría con la aguja y el dedal. En ese difícil momento los focos se posaban en sus musas, entre ellas, Penélope Cruz. Pero la mujer de Javier Bardem se limitó a colgar una foto de los dos juntos acompañada de un corazón roto.

Tras esta escueta despedida pública, se esperaba que la madrileña acudiera a darle el último adiós al crematorio de Mont-Valerien, en Nanterre, donde se incineraron sus restos en la más estricta intimidad. Sin embargo, Penélope no se desplazó hasta allí. Su ausencia fue muy comentada, no estuvo a la altura de las circunstancias. Es por eso que sorprende enormemente que la madrileña haya elegido aparecer en un evento de tal envergadura para recordar a su gran amigo. En este sentido, son muchos los que la tachan de oportunista. Y es que solo le ha rendido homenaje cuando ella se ha sabido protagonista y nadie le ha robado el foco de atención.