La relación entre doña Letizia y la infanta Elena es nula. Tan solo se encuentran en actos institucionales de obligado cumplimiento. No existe posibilidad de reconciliación entre ellas. De hecho, las cosas pueden ir a peor tras el último encontronazo entre la reina y la infanta a propósito de Froilán. Y es que el nieto mayor de don Juan Carlos y doña Sofía ha vuelto por sus fueros. Imposible reconducirle. Sigue armando follón allá donde va. Te lo contamos todo a continuación.

La mala relación entre Elena y Jaime

> La separación entre Elena de Borbón y Jaime de Marichalar se produjo en malos términos. La pareja no se hablaba y la tónica continuó tras el famoso “cese de la convivencia”. La madre de Jaime se quejaba amargamente del trato que le dieron a su hijo una vez fuera de la familia real. Lo cierto es que la infanta puso trabas para que Marichalar pudiera hablar con sus hijos por teléfono a diario, tal y como se especificaba en el convenio de separación.

Marichalar se hartó de telefonear para hablar con sus hijos y de que no se pusieran al teléfono. Jaime tenía que escuchar que los niños estaban ocupados y que en ese momento no podían ponerse al aparato. Hace unos meses, Jaime y Elena coincidieron en Sevilla para apoyar a Victoria Federica como madrina de un acto. Los que un día fueron duques de Lugo evitaron coincidir y lo consiguieron. Para algunos, Jaime de Marichalar es uno de los grandes damnificados de la infanta Elena.