El famoso “yo no soy un chocho” de Paula Echevarría ha provocado que muchas voces en las redes sociales salgan en defensa de la actriz, a la que le ha salido una fan inesperada: Mila Ximénez. La tertuliana explica esta semana en Lecturas su visión sobre el tema: “Parece ser que Paula Echevarría le ha dado una patada a su obligado ‘savoir faire’ y se ha mudado por un momento al barrio de ropas tendidas y lenguaje sin símiles. Tengo que reconocer que me ha hecho gracia esa expresión que le debió salir de los mismos bajos que ella define como ‘chocho’. “Yo no soy un chocho” es una frase que quedará adherida a ella de por vida. Es cierto que le resta cierto glamour, pero le suma frescura”. 

 

 

El matrimonio idílico parece que se ha roto por la afición del cántabro a la fiesta: “En esta pareja, parecía que los perfiles estaban perfectamente definidos. Paula cosía su marca con hilos de oro. Y David deshilachaba la suya, según dicen, al primer tirón de ruidos fiesteros. Estaba segura de que ambos intentaban mantener el equilibrio permanentemente para no caer en el desorden. Y al final, el desalojo continuado de naturalidad les ha llevado al desahucio emocional. Paula camina erguida, rodeada de una corte singular. Me divierte ver a sus amigas trotando tras ella como damas de honor de una corte imaginaria. En cambio, David parece un experto en carreras y frenazos dejando atrás cualquier pelotón, que no le siga el ritmo”.

Mila rompe una lanza en favor de la pareja: “No sé si esta separación culminará con un divorcio. Aunque parezca lo contrario, a veces me invade el romanticismo con algunas parejas. Y esta es una de ellas. Pero deberían dejar de jugar a los recortables y plantearse una vida menos estética pero más higiénica. Igual David dejaría de martirizarse por su musculatura. Y si Paula desviste a sus muñecas de encajes y las enfunda en trajes de verbena podría trotar por cualquier arrabal que suene a libertad y huela a restos de cerveza”. No tiene la misma teoría Kiko Matamoros, que esta semana señalaba que Paula llevaba tiempo queriendo romper con su marido y que habría decidido de forma firme no regresar junto a él. David no sabría nada del tema, siendo iluso sobre la situación actual de su todavía matrimonio.

Parece ser que Bustamante seguiría ilusionado mientras “Poty” dice que se ven en secreto. No sabemos si esto es verdad, aunque no sería extraño por su descendiente. Eso sí, a Kiko Matamoros le quisieron poner en duda su exclusiva y el señaló que estaba siendo benévolo. Es decir, que se estaba callando escabrosos chismes por simple civismo. A nadie se le escapa que sobre David sobrevuelan multitud de teorías, ninguna de ellas beneficiosa para su imagen. Pero al menos está teniendo suerte porque ninguno de los conocedores de sus trasnoches ha querido todavía abrir la boca sobre las correrías nocturnas del ex triunfito. Él guarda prudente silencio a la espera de que escampe el temporal.